Maradona y la historia de la pelota de plástico el día del dóping en el Mundial 1994
El periodista Marcelo Larraquy, que estuvo en Boston aquellos días, reveló una pequeña anécdota desconocida hasta hoy.
El periodista Marcelo Larraquy develó una historia sobre Diego Maradona que muy pocos conocían. Sucedió inmediatamente después que al 10 lo suspendieran por el dóping positivo en el Mundial de Estados Unidos 1994.
Según contó Larraquy, en su cuenta de Twitter, aquello lo marcó para siempre.
Tener un Papa argentino es un Mundial permanente.
— Marcelo Larraquy (@mlarraquy) March 19, 2013
Este el texto que tuiteó:
"Tener un Papa argentino es un Mundial permanente.No quiero q esto termine como en el Mundial 94.
Me acuerdo cuando fui de Boston a New hampshire en auto a buscar a Diego. Creo quer era la ruta 3, ponele. Hice 100km al revés de la ansiedad que tenía.
Cuando llegué al complejo, Diego estaba en la pileta del complejo con Claudia y las chiquitas. Estaba llorando.
Cuando entre a la casa me impresionó ver las valijas a medio hacer. Fue un golpe fuerte. Creo que ese mismo día había salido el fallo Fifa.
Era una sensación de mucha tristeza. Diego fue a la casa, se cambió y saliço. Le pregunté para dónde iba. Hasta ese momento era el unico ahí. Lo segui.
Ahora no me acuerdo si me subí a su camioneta o lo seguí en el auto. Es increíble que no m epueda acordar de ese detalle tan importante.
Estabamos en New Hampshire. Era una zona boscosa. Creo que es ese tipo de lugares donde Stephen King sale a hacer sus paseos mientras escribe.
Hay un pedazo que se escapa de mi memoria, entre el complejo de casas donde estaba la familia y cuando Diego sale en la camioneta. De ahí mi memoria pega un salto.
Diego entra a un Pharmacity inmenso y entro con él, pero no puedo recordar si fui en mi auto o en el suyo.
Empieza a caminar por unas gondolas llenas de medicamentos ripper full, miles de pruductos así. Todo el stock de Cerrini estaba ahí.
Diego habia quedado fuera del Mundial esa misma tarde. Yo tenía el dato que había ido a New Hampshire. Lo había visto llorando en la pileta.
Quise apretarlo ahí de una, porque era su imagen muy fuerte en el agua. Y esa fotos me las guarde en mis retinas. No las hice.
Pero cuando estaba entre las gondolas llenas de medicamento, me dije: \'Tengo que apretar acá\'. Pero no me animaba. Era como romper un momento de intimidad muy fuerte. ¿Cómo rompés un momento así? El tipo descalificado del Mundial recorriendo una farmacia de New Hampshire... Esa misma tarde.
Y ahí surge esa magia tan especial de Diego, esa repentización, porque el se daba cuenta que era la foto y yo no me animaba. Entonces... agarró una pelota de plástico grande (en el texto primero puso "pelopincho") que estaba en venta, te juro, y se puso a hacer jueguito con la cabeza y el ripper full en las gondolas al costado.
Ahí apreté, pero no estaba feliz haciendo esa foto. Tenía adrenalina, pero no felicidad, porque estaba muy triste. Y mientras apretaba las fotos, entendí el mensaje que Diego quería dar. \'No me condenen por los medicamentos, yo soy el fútbol\'.
Por eso, él no quería que yo lo apretara con los medicamentos así. Quería que en esa foto hubiera fútbol y se calzó la pelota en la cabeza.
Me acuerdo de su campera. Y me acuerdo que la gente no lo conocía, estabamos en Pharmacity de New Hampshire.
Cuando salimos de la farmacia ya era de noche. Tampoco me acuerdo si fui en su auto o en el mío. Sí me acuerdo mi regreso a Boston Solo, en la ruta, con la foto, pero muy triste.
Al día siguiente lo encontré en un aviçon yendo para Los Ángeles.
El Mundial 94 fue una sensación de pérdida total. Por eso cuando Noticias puso en tapa \'Derrumbe útil\' por la caída de Diego en el 94 yo pensé \'no entienden nada\'. Están haciendo una revista para los pscologos/as de Barrio Norte. No entienden lo popular".
