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Los Quaglia, tres generaciones unidas por el amor a Sportivo Belgrano de San Francisco

Andrés es el del medio y le escribió una carta a Mundo D por el logro de la "Verde". Es hincha de Talleres, pero su viejo, Roberto, es faná de los de San Francisco. Y ahora, Felipe, el más pequeño, sigue sus caminos.

01 de julio de 2013 a las 05:43 p. m.
Los Quaglia, tres generaciones unidas por el amor a Sportivo Belgrano de San Francisco
Andrés, Felipe y Roberto, los Quaglia con las camiseta de Sportivo Belgrano.

Los lectores de Mundo D quieren ser parte del logro de Sportivo Belgrano de San Francisco. Aunque "la Verde" no sólo le ha tocado el corazón a sus hinchas. También a muchos de los que aman el fútbol y que, por alguna razón, han vivido en algún momento un instante con el equipo del Este cordobés.

Andrés Quaglia aclara que es de Talleres, pero Roberto, su padre, es fanático de Sportivo. Juntos viajaron muchas veces a ver al "Verde" y luego la vida separó sus corazones futboleros.

Hoy, Andrés es papá de Felipe, a quien el amor por Sportivo no les indiferente. Los tres, tres generaciones, vivieron como algo único el ascenso. Unidos por una camiseta sintieron que era algo familiar.

Aquí, la carta de Andrés

La carta de los Quaglia

"\'De Sportivo por parte de padre\' es lo que siempre digo. Es que tantos años en diferentes realidades futbolísticas nunca me hicieron presagiar que algún día pudiera pasar.

Y así fue como en un abril de 2011 mi viejo me dijo: \'Juega Talleres contra la Verde en la Boutique, ¿vamos?\'. \'Mirá, no estoy muy enganchado con el fútbol últimamente y además, uno de cada lado, ¿qué gracia tiene?\', le respondí.

\'Entonces vamos a la de la T, yo quiero ir a la cancha con vos…\', me retrucó.

Fue el partido más raro de mi vida: rodeado de verde y cantando las canciones para mis adentros, festejando los goles con los puños apretados adentro de los bolsillos, feliz por el triunfo, pero a la vez triste y hasta molesto por ver como esa masa albiazul le gritaba toda su alegría en la cara a mi viejo, quien sólo había querido ir, una vez más, a la cancha con su hijo.

Pero así es el fútbol, y a la hora del choripan el resultado ya era algo que a ninguno de los dos nos importaba…

Es que no paraba de recordar la primera vez que fui a una cancha... Debe haber sido a finales de los años de 1970, posiblemente en cancha de Las Flores.

Mi viejo me llevó, quizás en la Rambler crosscountry, a ver a su querido Sportivo. No recuerdo el resultado, pero sí que me compró una bandera verde con el escudo blanco, que alguien, desde un ómnibus me arrebató mientras la hacia flamear por la ventanilla de nuestro auto.

Al escucharme llorar mi viejo frenó el auto, se bajó y se subió al ómnibus.

Nunca supe que pasó adentro, pero sí sé que a ese ómnibus vi subir a un hombre de metro setenta y dos de altura con las manos vacías. Y vi bajar a uno de tres metros con mi bandera verde en sus manos.

Hoy, Felipe también tiene su camiseta verde (se la pone siempre cuando juega con los amigos). Aunque ha ido a la cancha a ver a Talleres (con sus amigos, a veces es Klusener y otras, Aróstegui), él por ahora dice que en realidad es hincha de Boca.

Pero no importa, vernos a los tres, unidos por Sportivo va más allá de los sentimientos por un partido o un resultado. Somos tres generaciones de Quaglia, siempre juntos, queriendo a nuestro querido club".