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La caída de Talleres no parece tener fin

A la inestabilidad institucional de la "T" se le sumó, una vez más, la deportiva. El cachetazo de ayer en el Estadio Córdoba hundió más a los simpatizantes albiazules. El análisis del periodista Guillermo Puente.

29 de noviembre de 2009 a las 11:31 p. m.
La caída de Talleres no parece tener fin
Los hinchas de Talleres mostraron ayer su desencanto con la realidad actual de su club.

Parece que la caída de Talleres no tiene fin. Es un tobogán interminable, que cuando parece que ha tocado fondo, siempre la bajada sigue un poco más. A la inestabilidad institucional se le sumó, una vez más, la deportiva.

El cachetazo de ayer en el Estadio Córdoba hundió más a los simpatizantes albiazules, que tendrán que esperar el próximo año para soñar con un Torneo Clausura mejor que este Apertura que finalizó ayer para la "T".

Ahora el objetivo es hacer una mejor segunda rueda y clasificar a la siguiente etapa, para tratar de obtener algunas de las dos plazas que dará el Clausura. De esa forma intentar luchar por el único ascenso directo que da el Argentino A.

La otra posibilidad de subir a través de una promoción.

Esta debacle no empezó en este año, el peor en la rica historia del club de barrio Jardín. Hay que remontarse cuando se clasificó a la Copa Mercosur y Libertadores. Aquella vez se descorcharon muchos vinos espumantes y se festejó. Era el principio del fin. El club se endeudó más de lo que estaba y la "T" comenzó a bajar por este peligroso tobogán que, por ahora, no tiene fin.

Otra vez la ilusión del hincha está golpeada. El lomo está demasiado marcado. El nuevo juez de la quiebra está buscando una manera de frenar esta caída libre de la “T”, pero este revés deportivo atenta contra cualquier intento judicial.

Son horas decisivas en la vida de Talleres. Este presente es producto de un montón de malas decisiones del pasado. Como deportivamente estará sin competencia, las noticias judiciales estarán a la orden del día. Ahora la pelota se moverá en Tribunales, quizá el único lugar donde el tobogán encuentre un final feliz para una institución grande por su historia y por la cantidad de hinchas que mantienen su fidelidad azul y blanca.