Temas del día:

Brasil 2014: Argentina y un gran recibimiento en Río de Janeiro

Argentina llegó anoche a Río de Janeiro. La recibieron unos 200 hinchas y cuatro bosnios. Se instaló en la zona de Leblon y hoy se entrenará en el Maracaná. Con ellos, llegó la liturgia nacional.

14 de junio de 2014 a las 10:15 a. m.
Brasil 2014: Argentina y un gran recibimiento en Río de Janeiro
La selección ya está en Río (Foto: AP).

Había bosnios, sí. Junto a la valla que separaba a los jugadores de Argentina del resto de la Humanidad estaban Halil Plancic y Beno Sabanovic. Desde Sarajevo al hotel Sheraton de Río de Janeiro sin escalas para mostrarle a los rivales sudamericanos que son capaces de todo por su selección.

Sucedió ayer, en la llegada del equipo de Alejandro Sabella a la ciudad maravillosa, la que será escenario del primer partido en el Mundial de Brasil. Más lejos, sobre la calle, unas 200 personas cantaban por Argentina. Banderas, camisetas y toda la fuerza que los hinchas intentan transmitir para que Lionel Messi y sus compañeros escucharan el aliento (la seguridad estuvo sumamente celosa, aunque siempre hay algún compatriota que logra pasar).

A las 20.30, los jugadores pisaron la vereda del hotel con el mar a su derecha y la hinchada a la izquierda. Estaban en tierra de combate. Argentina se quedará en la bonita y cara zona de Leblon hasta después del partido del domingo, a las 19 en el Maracaná.

Tendrá playa para estirar las piernas. Playa privada, por la que algún jugador podrá caminar hoy en la mañana. Sin molestias. La humedad de Río de Janeiro pega la ropa pero abre los poros y cambia el humor. De los recién llegados y de los que llegarán. Un sitio ideal para instalarse en Río de Janeiro en la víspera de un compromiso de trascendencia nacional.

Se sabe: no estarán solos. Porque en Río de Janeiro ya hay miles de argentinos. Se dejan ver en Ipanema y Copacabana caminando sobre las veredas de mosaicos blancos y negros, entre las curvas dibujadas en el piso a lo largo de kilómetros y kilómetros. Van vestidos de hinchas; ese papel que tan bien le sale a los que han visto a Mario Kempes, a Diego Maradona y a Lionel Messi jugando con la celeste y blanca. Hablan fuerte, se ríen más fuerte y se sienten dueños de la costa.

Son fanfarrones y farsantes, piden descuentos y piropean a las garotas. No hay duda: aquí jugaremos. Los argentinos también estaban en el hotel. Algunos pudieron filtrarse y andaban por el hall sacándose fotos y pidiendo por Julio Grondona. Uno de los infiltrados, de varios años y varios mundiales en el lomo, aseguraba que el presidente de la AFA es generoso… a veces.

Según contó, un asistente que acompaña a “Don Julio” siempre lleva encima entradas para todos los partidos. Puede que, si le caen en gracia los feligreses, les regale algún ticket; o puede que se los venda.

"Me ha vendido entradas en otros mundiales. Él no, su asistente. Él da las órdenes. Ahora quiero verlo para estar en el Maracaná", contaba el hombre que prefirió dejar su nombre guardado.

Es así: llega Argentina y llega toda la idiosincrasia nacional. Los hinchas y su color, los barras y su negocio, los periodistas y sus particulares formas de contarlo todo, y los curiosos que disfrutan de semejante show en su propia casa. Taxistas, policías, empleados del hotel y hasta hinchas brasileños se pasaron anoche un buen rato mirando la escena.

Incluso, hasta que los auxiliares descargaron los enormes cajones de metal en los que traían la utilería albiceleste. Ropa, botines y accesorios para una vida. Mientras todo eso ocurría, los bosnios seguían ahí con su bandera en alto. Enseguida se presentaron la bella Ama Causevic y su amigo Daniej Ignjic. Sumaban cuatro y ya se convirtieron en la gran atracción. Fotos para Olé, notas para CQC. Eran famosos en un abrir y cerrar.

“Ojo, argentinos… Podemos ser la sorpresa. Todos hablan de Dzeko, pero se van a sorprender con Pjanic. Es chiquito pero no le van a poder quitar la pelota”, advirtió Sabanovic, un empleado de hotel en Sarajevo que vino a Río porque esto “es una vez en la vida”.

Mucho color balcánico pero Río será argentina de acá al domingo. Por las calles con aroma a café de la mañana, y frutas de la tarde, caminarán los que pudieron pagarse el pasaje hasta acá. Los que tienen tickets para ingresar al Maracaná y los que vivirán todo frente a un telón gigante en las Fan Fest.

Nada mejor que ser del mismo país para comenzar un Mundial que viene enderezándose y que promete tener momentos de alta intensidad. Mejor en tierra carioca, tan diferente al San Pablo gris e indiferente que abrió la Copa del Mundo. El día y la noche para los que se animaron a pisar las dos ciudades en menos de 48 horas.

Messi, como siempre, fue el último en bajar del colectivo. Con sus compañeros se guardó rápido. Hoy harán el reconocimiento del campo del Maracaná. Antes del trabajo en cancha, habrá conferencia de prensa de Sabella, programada para las 17.30.

Luego, a partir de las 18.15, comenzará el entrenamiento. La hora de afinar los detalles. La hora de comenzar a sentir la cuenta regresiva rumbo al sueño mundial.