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El rostro del César: el "estado de bienestar" digital

La estructura digital del siglo 21 en la que habitan cada vez más usuarios, replica según Evgeny Morozov al estado de bienestar. Qué papel podría tomar en el mundo que se viene luego de la pandemia. 

10 de mayo de 2020 a las 12:01 a. m.
Darío Sandrone
El rostro del César: el "estado de bienestar" digital

Estado de Bienestar es un concepto político acuñado para designar a un tipo particular de gobierno, que se compromete a hacerse cargo de buena parte de los servicios y derechos de la población humilde. Sus bases se delinearon al compás de las grandes crisis del siglo 20, como la depresión de 1930 y la posguerra de la década de 1940.

En el siglo 21, por otra parte, las herramientas virtuales basadas en inteligencia artificial y aprendizaje automático se presentan cada vez más como parte de los servicios necesarios para la población activa, motivo por el cual se consolidan las grandes plataformas digitales. Además de Microsoft, Apple y Amazon, podemos mencionar a Alphabet Inc., que contiene a Google y YouTube, como una de las grandes prestadora de "servicios inteligentes", tal es el caso de Gmail, Google Maps, Drive y Google Meet. Por su parte, Facebook, que también es Instagram y WhatsApp, administra los vínculos humanos y las comunicaciones on line.

Junto con (y a veces en lugar de) sus actividades en territorio, una buena porción de las empresas y los ciudadanos produce, trabaja y convive en un universo de alta tecnología virtual en el que gobiernan estas transnacionales, que garantizan seguridad y ofrecen gratuitamente (salvo los premium) sus servicios.

Esta estructura digital del siglo 21 en la que habitan cada vez más usuarios, ¿no replica de algún modo al clásico Estado de bienestar del siglo 20? Así lo entiende Evgeny Morozov, el teórico ruso autor de Capitalismo Big Tech. En este libro, sugiere que el mundo tiende a organizarse alrededor de "un estado de bienestar paralelo, privatizado y casi invisible en el que mucha de nuestras actividades cotidianas están fuertemente subvencionadas por enormes empresas tecnológicas". ¿A cambio de qué? De datos que cedemos "voluntariamente", o al menos, en la misma medida en que "voluntariamente" pagamos impuestos. Al César lo que es del César, pero ¿cuál será su rostro?

La tesis de Morozov ahora adquiere un interés particular. Muchos analistas prevén que la crisis económica que se avecina será de tal magnitud que generará las condiciones para un relanzamiento del Estado de bienestar. Pero entonces, y dado la limitación en la circulación de los cuerpos por la pandemia, cabe preguntar: ¿de cuál Estado? ¿Del constituido por edificios, papeles y funcionarios electos, que debe sostener a los trabajadores en territorio? ¿O también de este incipiente estado de plataformas, compuesto de algoritmos, datos y tecnólogos contratados, que asisten a los trabajadores/usuarios? Entre los conflictos y los acuerdos, se tensará el vínculo entre los dos Césares.