La era de los “co”
Los formatos de espacios de trabajo colaborativo (co-working) y de vivienda (co-living) son el actual producto inmobiliario. El detalle es que son eficientes en el uso de recursos.
En la silla del inversor está acomodándose un público con demandas nuevas que propiciaron la transformación de los diseños de viviendas y áreas de trabajo.
Cada día con mayor impacto se habla de los espacios co-working y co-living. El prefijo “co” hace referencia a colaborativo; no es la traducción exacta, pero se trata del término que, de alguna manera, impusieron los popularmente conocidos jóvenes de la generación Millennial, que tienen entre 25 y 35 años.

Demandas
En primer lugar, gran parte de esos jóvenes optan por alquilar antes que comprar una vivienda. Su estilo de vida responde a evitar el estrés: privilegian las experiencias por sobre los bienes, son prácticos, están muy informados y son sociables.
En consecuencia, las empresas desarrollistas que han detectado estas premisas las volcaron a los nuevos proyectos para dar respuesta inmediata, que es lo que “exigen” los potenciales clientes de esa generación.
“Buscan lugares que estén cerca de su trabajo y también con amenidades que se acomoden a su estilo de vida: espacios para ejercitarse, terrazas para reuniones, espacios petfriendly.
En Grupo Betania hace algunos años comenzamos a desarrollar emprendimientos con estos servicios, adaptándonos a las nuevas necesidades y a las normativas vigentes", explica María Sol Martínez, gerente de marketing de la empresa.
En esta línea, Fernando Testa, titular de TH Grupo, agrega: "como comercializadora de productos inmobiliarios ubicados en Valle Escondido, advertimos que los jóvenes de 25 a 35 años priorizan en la búsqueda de una vivienda la seguridad, el diseño, las expensas bajas y la comodidad. En este punto, valoran que el mantenimiento (por ejemplo, de espacios verdes) no requiera de su participación".
El lujo y los grandes espacios no son aspectos que sumen en el lugar que eligen habitar, porque sus dividendos van destinados a los viajes. Además, aprecian la óptima distribución de los espacios y el uso eficiente de los recursos naturales: por ejemplo, iluminación y ventilación natural, entre otros.
Respuestas de la oferta
Ante este reto que plantean los millenials, los desarrollistas y las empresas comercializadoras de productos inmobiliarios tomaron cartas en el asunto y comenzaron a generar proyectos que se adaptan a esas demandas.
Lo primero que considera Grupo Betania es la integración: “está comprobado que el disfrute, la efectividad y los mejores resultados surgen del trabajo interdisciplinario. Los tiempos actuales también se acortaron, por lo que la conceptualización de espacios dinámicos y abiertos es cada vez más común. Se busca optimizar cada metro cuadrado con el fin de crear espacios confortables”, explica Martínez.
La experiencia para este nuevo público en el mercado inmobiliario es una condición sine qua non: en este sentido, el servicio test-house que lanzó hace poco TH Grupo llegó en el momento indicado. Este servicio implica reservar un día (por medio de la web de la firma) una unidad de las que se ofrecen. El interesado tiene la posibilidad de “probar” cómo es vivir allí. Fernando Testa afirma que esa novedad ha tenido una respuesta positiva.

En modo sustentable
Otro rasgo que diferencia a esta generación es que, además de haber naturalizado la tecnología, tienen arraigado el compromiso con el medio ambiente.
“En la mayoría de las consultas por alguna unidad en particular, indagan sobre el tema de la iluminación, la aislación y el recupero del agua. Es decir, son temas que realmente les preocupan y, al momento de evaluar un producto (departamento o vivienda), resultan determinantes”, afirma Testa.

Desde el punto de vista de quienes proyectan y ejecutan, en sintonía con el nuevo inversor, Sol Martínez expresa: “Nuestros últimos y futuros desarrollos cumplen con las normativas municipales de espacios y terrazas verdes. Hace unos años fuimos más allá y diseñamos Greenlife I, un edificio con eco-terrazas realizado con espacios para disfrutar y conectar con la naturaleza en medio de la ciudad”.
Contemplamos que los proyectos comerciales y de trabajo permitan a inquilinos y/o compradores contar con espacios versátiles que generen nuevas oportunidades de negocios, María Sol Martínez (Grupo Betania).
Cuánto invierten
En términos de compra, los millenials que adquieren una vivienda son familias constituidas: “si el producto les gusta compran con sus ahorros y, en ocasiones, con la ayuda económica de sus familiares”, destacan desde TH Grupo.
Finalmente, en relación al alquiler, lo habitual es que sean jóvenes independizados: el housing es el producto que más buscan y el que mejor responde a sus condiciones, y llegan a pagar entre 25 y 30 mil pesos.
La ubicación estratégica es óptima para los millennials. Sobre todo, valoran la conectividad con la vida comercial e institucional,
Fernando Testa (TH Grupo).

Nuevos formatos con o sin beneficios
Para las empresas desarrollistas, los formatos “co” son, más que un beneficio “la continuidad y share de mercado”, afirma Martínez. En alusión a los 30 años de trayectoria de Grupo Betania, agrega: “tener proyectos de calidad y adaptados a nuevas necesidades y demandas brinda la oportunidad de competir y ser altamente considerados por quienes buscan invertir o un nuevo lugar para vivir”.

