Higiene y seguridad, un tema ineludible
Los accidentes en obras repercuten no sólo en el damnificado: también impactan en el desarrollo de los trabajos y los costos en las obras.
Ya sea que se trate de obras en construcción de mediana o gran envergadura realizada por una empresa constructora, obras construidas por administración del propietario o tareas de mantenimiento edilicio, todas requieren, en distintas escalas, que se gestione la higiene y seguridad de manera responsable por medio de la planificación y la supervisión para un control efectivo de los riesgos.
Esto es de vital importancia para todos los actores involucrados y para la continuidad del emprendimiento industrial, comercial o familiar.
Es importante ocuparse de la seguridad, porque se trata de cuidar y preservar el capital más preciado que puede tener una persona, su salud y su vida. Los accidentes que suceden en las obras son, en su gran mayoría, evitables; afectan de manera directa a quien lo sufre y a su entorno familiar cercano.
También impactan de manera negativa en las empresas, ya que alteran el normal desarrollo de las tareas, la productividad, la imagen y el clima laboral.

Higiene y seguridad
"Se trata de una disciplina cuyo principal objetivo es evitar que sucedan accidentes y enfermedades profesionales derivadas del trabajo", expresa Gabriel Sánchez, arquitecto especializado en Higiene y Seguridad en el trabajo, docente universitario y miembro de la Comisión Directiva del Colegio de Arquitectos Regional 1.
Es importante diferenciar que los accidentes causan daños o lesiones en las personas y pueden quedar o no con secuelas, mientras que las enfermedades profesionales producen daños irreversibles en la salud, porque tienen que ver con algún tipo de deterioro de un sistema como el respiratorio, músculo esquelético o auditivo, entre otros.
Responsabilidades
Esta es una cuestión muy compleja debido a las particularidades de la industria de la construcción; no es como en la metalmecánica o manufactura, donde los procesos son estandarizados y son más fáciles de controlar los riesgos, porque son más visibles.
En la industria de la construcción, los trabajadores están dentro del producto que se está haciendo y va cambiando permanentemente. Por ejemplo, un día se construyen las losas, otro día los muros, otro día son las instalaciones; a su vez, hay distintos actores que van entrando, diferentes empresas que entran y salen según los avances de obra, y eso va generando una situación de convivencia en cuanto a los riesgos que aparecen; entonces, la figura de quien dirige la obra es clave.
La presencia en el sitio de los jefes de obra y los directores técnicos es muy importante. También lo es quien realiza la conducción técnica, porque abordar la producción de la obra desde la calidad, la producción y la seguridad son claves y están unidas entre sí: no se puede considerar una sin las otras dos.
La mirada de los profesionales es fundamental en el control, en la capacitación, en el adiestramiento y en la planificación pero hay una responsabilidad fundamental, que es la del trabajador y la conducta preventiva en el trabajo.

Cuestiones de educación
Es fundamental para la higiene y seguridad en una obra la capacitación y concientización. “El obrero de la construcción puede tener controles, supervisión y organización del trabajo, pero él tiene que incorporar el tema de la prevención y el autocontrol”, asevera Sánchez. Los accidentes que revisten mayor gravedad en obra son caída en altura, electrocución y atrapamiento por derrumbes.
Además, es muy importante que el trabajador desarrolle la conducta preventiva por medio de la capacitación y la concientización de los daños que puede sufrir.
Los elementos de seguridad personal son una parte de esta prevención; otras son el cuidado de las máquinas y herramientas, respetar las medidas colectivas de seguridad, el orden y la limpieza. Sin dudas, existe una cuestión cultural de capacitación, de control e incluso supervisión de parte del Estado, de las empresas y de cada uno de los actores que intervienen en una obra, porque la amenaza es permanente.
Comisión Cuatripartita
Este espacio de trabajo se conformó antes del 2011. Está presidida por el Ministerio de Trabajo de la Provincia, la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, la Municipalidad de Córdoba, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), la Cámara de la Construcción, la Cámara de Desarrollistas e Inmobiliarios, las universidades (Nacional de Córdoba y Tecnológica Nacional) y colegios profesionales (arquitectos, ingenieros, ingenieros especialistas) y ART (Aseguradoras de Riegos del Trabajo).
En conjunto, se elaboran acciones sobre la base del decreto reglamentario 911 para prevenir los accidentes en las obras. Todas estas acciones han contribuido a reducir el número de accidentes.
Si bien las estadísticas consideran el volumen de trabajo y otros parámetros, el pico máximo fue en 2011, con 20 muertes, mientras que el año pasado (2018) se produjeron dos muertes.
"La legislación de la República Argentina declara solidariamente responsable al comitente por la suerte que puedan correr los trabajadores en el tema de seguridad", Daniel Sánchez.

Supervisión y controles
La primera barrera de control son los profesionales que dirigen la obra; por un lado, controlan, y a su vez planifican las acciones y las medidas de seguridad implementadas sobre la base de los trabajos y riesgos que estos expongan.
Asimismo, se controla la entrega y uso de los elementos de protección personal y se llevan libros de higiene y seguridad donde se registran diariamente la evaluación y análisis de los controles.
Por otra parte, está el control del Estado a través de la Comisión Condiciones y Medioambiente del Trabajo, que cuenta con más de 50 inspectores que supervisan todos los rubros del trabajo (no sólo la construcción); tienen el poder de policía para clausurar o multar y se realizan las supervisiones con personal de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que tiene sede en Córdoba.

