Edificios patrimoniales
Las normativas específicas establecen qué tipo de intervenciones se pueden realizar en los bienes con determinado valor.
Un edificio o un bien construido no sólo tienen valor como tales o como obra de arquitectura: puede tener otros atributos en sentido histórico, simbólico, representativo o ambiental.
Por otra parte, los edificios declarados como patrimonio no lo son porque sean grandiosos o monumentales, o no exclusivamente: una pequeña vivienda puede ser valiosa como testimonio del uso de ciertas técnicas constructivas.

Intervenciones admitidas
Las normativas específicas sobre los inmuebles patrimoniales establecen niveles de clasificación: en los más bajos admiten la demolición y se solicita un registro de lo existente para que quede como registro de lo que se perdió.
En otros casos, se requiere conservar la fachada, pero siempre dependerá de la escala en la que se enmarque el edificio o construcción para realizar las intervenciones autorizadas. Incluso, en cuestiones tributarias se consideran reconocimientos o exenciones en los impuestos que afectan a la propiedad.
No obstante, desde el punto de vista de los profesionales, "cuando uno trabaja con el patrimonio, la capacidad creativa se debe dirigir a hacer algo digno de aquello que te está recibiendo", explica Horacio Gnemi, doctor en Arquitectura, profesor emérito de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), investigador del Centro de Investigación y Estudios sobre Cultura y Sociedad-Conicet.
En otras palabras, entendiendo el valor de lo existente se pone en valor la obra nueva. En este sentido, lo fundamental es la sensibilidad “que está muy poco entendida en nuestra cultura arquitectónica, en nuestra formación”.

Supervisiones
De acuerdo a la jurisdicción del inmueble, existen los declarados de interés municipal, monumentos provinciales, monumentos nacionales y hay bienes declarados como patrimonio de la humanidad.
La Unesco controla los bienes de la humanidad; en tanto, la Comisión Nacional de Monumentos, Museos y Lugares Históricos de Argentina supervisa, controla y tutela los monumentos históricos nacionales.
La Agencia de Cultura, a través de la Dirección de Patrimonio de la Provincia, tiene a cargo los bienes provinciales, mientras que la Municipalidad tutela aquellos de declaratoria municipal que se encuentran en el catálogo de propiedades consideradas de valor.
Finalmente, es importante que quien adquiera una propiedad con determinadas características y antigüedad constate si tiene o no interés o valor patrimonial, para saber qué tipo de intervenciones puede realizar de acuerdo a lo que establecen las ordenanzas.

Los arquitectos deberían tener una formación al respecto, pero para ser sensible no se necesita formarse.

