Customización: ¿en qué consiste y cuánto cuesta intervenir una moto?
La tendencia en materia de personalización está en alza. Prevalece el estilo Scrambler, y las modificaciones más importantes rondan el millón de pesos.
La venta de motos va a superar por tercer año consecutivo al mercado de los autos, y en gran parte eso responde a la irrupción de nuevas marcas con modelos muy competitivos en cuanto a calidades y precios.
El boom de los estilos clásicos está más presente que nunca, y respecto a eso hay mucha demanda de personalización por parte de los clientes, que buscan una cuota de distinción. Clasificados La Voz visitó los locales de Pacorro Custom y Vida Bandida, dos referentes en el arte de la customización.

Scrambler, estilo más buscado
Tanto Nicolás Macaggi (alias “Paca”) de Pacorro Custom, como Antonio Lupiañez (alias “Tocho”) entienden que el estilo de motos más buscado hoy es el Scrambler. “En Córdoba hay muchos caminos de tierra y asfalto, y los clientes quieren neumáticos mixtos, escapes más cortos, y manubrios más anchos”, explicó Macaggi.

“Tocho”, coincide en el boom que hay en torno a las motos Scrambler, pero también destaca el estilo Draft. “Es una moto equilibrada que casi siempre tiene guardabarros pequeños, colín levantado, un manubrio de doble altura bajo y la línea del tanque con el asiento que no presenta ningún quiebre”, detalló.

El inicio del proceso
Consultados sobre cómo se inicia el proceso de personalización, ambos especialistas diferencian perfiles de clientes.
La gente nos muestra imágenes y después pide que le hagamos una bajada para definir el trabajo. Por lo general, el cliente conoce nuestro estilo, el cual no es hacer una moto extrema sino lograr una versión única, como si hubiese salido de fábrica”,
sostuvo el titular de Vida Bandida.
Del lado de Pacorro Custom, su dueño dijo: “me la dejan para que directamente nosotros trabajemos con total libertad o nos muestran ejemplos de modelos, sobre todo cuando nos piden cambios de colores”.

La inversión necesaria
Si de presupuesto se trata, la inversión para personalizar una moto puede iniciarse desde $ 200.000 y ascender hasta valores similares a los que cuesta el modelo en sí (entre 3 y 4 millones de pesos). “Para cambiar un manubrio, reemplazar artefactos lumínicos y espejos, hay que pensar en $ 200.000″, coinciden los expertos.

Finalmente, en el caso de una reforma que implique cambio de color de tanque de nafta y cachas, nuevas cubiertas y manubrio, escape de acero inoxidable de origen nacional con mejor sonido, cambiar el soporte de faro y cortar el sector trasero del chasis para implementar un nuevo colín, la inversión ronda entre $ 1.000.000 y $ 1.200.000.
La gente mira mucho y se contagia. El Only Spin, el evento que realizaré el próximo 23 de septiembre, donde se congregan más de 300 motos de estilos diferentes, suele ser un disparador para todos aquellos que tenemos un taller de personalización”,
explicó Nicolás Macaggi, dueño de Pacorro Custom.
Las motos ideales para personalizar
Acerca de los modelos más “customizables”, los especialistas destacan que así como en su momento hicieron furor las motos japonesas, hoy la tendencia es intervenir motos nuevas con mecánica modernas. “Royal Enfield y Husqvarna tienen modelos muy versátiles, que se adaptan a los estilos que están de moda”, apuntó el titular de Vida Bandida. Por su parte, el mentor de Pacorro también menciona marcas como Benelli y la Ducati Scambler, esta última ensamblada ahora en Córdoba.

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