Córdoba. Volvieron a clausurar la planta de La Lácteo por falta de higiene y seguridad
Es la segunda vez en poco más de un mes. Los vecinos realizaron denuncias por arrojo de residuos en la vía pública y olores nauseabundos en la zona.
La planta de La Lácteo fue clausurada por segunda vez en poco más de un mes. El pasado 28 de enero, por denuncias de los vecinos, diversas áreas del Municipio clausuraron la planta de La Lácteo por falta de higiene y condiciones de seguridad.
Este martes, y tras recibir denuncias en sus canales oficiales, el Ente Municipal de Fiscalización y Control realizó una nueva inspección en la planta, ubicada en Camino a Capilla de los Remedios KM 5,5. Los vecinos realizaron quejas por arrojo de residuos en la vía pública y olores nauseabundos en la zona.
Los agentes constataron que la planta continuaba operando sin las habilitaciones correspondientes, por lo cual se labró un acta por violación de clausura, informaron desde la Municipalidad.
Además, descubrieron la existencia de caños de desagote no declarados, lo cual será investigado por la Secretaría de Ambiente.
Es la segunda vez que clausuran La Lácteo en un mes
El pasado 28 de enero, la Municipalidad de Córdoba clausuró la planta de La Lácteo luego de recibir quejas por fuertes olores provenientes de la planta.
En ese momento, el certificado de bomberos se encontraba vencido y existían irregularidades que comprometían la seguridad de los trabajadores y trabajadoras, además de falta de higiene e incumplimiento de normativas ambientales.
En cuanto a la seguridad, detectaron 96 extintores vencidos, llaves de incendio en mal estado y no había lanzas boquillas. Los agentes encontraron nichos hidrantes dañados y sin señalización y cableado eléctrico expuesto. Asimismo, las salidas de emergencia estaban obstruidas y las escaleras no contaban con bandas reflectivas ni antideslizante.
En relación a la higiene, había cucarachas, moscas y otros insectos en sectores de pasteurización y envasado. Algunas tapas de desagüe estaban abiertas con restos de leche en descomposición y descubrieron caños rotos con filtraciones. Por otro lado, las rejillas y ventanas no tenían tela mosquitera.

