Volver a ser niño
Si pudiéramos volver a ser niños, ¿con qué nos encontraríamos? Gozaríamos de poder para intervenir en el mundo adulto. Nos preguntarían qué nos gusta, qué queremos hacer o adónde preferimos vacacionar.
Si pudiéramos volver a ser niños por un rato, ¿con qué nos encontraríamos? (Padres y maestros, con visiones diferentes de la infancia) Con un mundo enorme a nuestros pies, disponible al toque de un click . Con madres y padres muy ocupados, a veces viviendo al límite y con poco tiempo para disfrutar.Descubriríamos que tenemos más posibilidades de hablar, de participar, de ser escuchados. Que podríamos enunciar ideas propias, que las distancias se achican y los horizontes se ensanchan.Nos encontraríamos con aparatos que sabríamos manejar sin haber aprendido nunca a hacerlo. Seríamos parte de lo que dan en llamar una "infancia enchufada".Estaríamos incluidos en una familia a veces igual y a veces distinta a la tradicional, con hermanos y medios hermanos o con papá y mamá juntos o separados y con nuevas parejas.Tendríamos mucha información a nuestro alcance, que llegaría a nosotros sin filtro. Seríamos un objetivo preciado para las políticas de marketing , que dejarían de tratarnos como niños para considerarnos sólo consumidores.Gozaríamos de poder para intervenir en el mundo de los adultos. Nos preguntarían qué nos gusta, qué queremos hacer o adónde preferimos ir de vacaciones. Conoceríamos de bien pequeños nuestros derechos.Participaríamos de nuevos y distintos espacios de sociabilización, a veces en la vida real y muchas, en la de la virtual. Tendríamos, además, nuevos modos de jugar, de comunicarnos y de relacionarnos con los adultos.Seríamos niños diferentes al del estereotipado imaginario colectivo. Ni mejores ni peores. En ocasiones más solos, y, en otras, más acompañados. A veces más libres, a veces más esclavos.Quizás perderíamos la inocencia demasiado pronto. Seríamos menos ingenuos y más exigentes. Y necesitaríamos cuidados, abrazos y atención. Además de padres que nos quieran y de maestros que nos comprendan. Igual que ayer, igual que siempre.

