Violencia entre futbolistas termina en un juicio oral
En Río Tercero, un jugador de la liga regional resultó con el maxilar quebrado. Hubo una denuncia penal y hay un imputado. La Justicia debe probar si fue intencional.
Río Tercero. Era un partido tenso, por una semifinal de la Liga Regional Riotercerense de Fútbol. De pronto, un jugador sale lesionado, con doble fractura de maxilar. No fue una lesión más: esta terminó en la Justicia, con el supuesto agresor imputado, y a punto de llegar ahora a la instancia de juicio oral. ¿Fue una trompada como indica la acusación o un codazo involuntario en el marco de una jugada? Eso se dirime en la Justicia.El partido se jugó el 15 de junio de 2014. La causa fue elevada a juicio por la fiscal Andrea Heredia Hidalgo, pero su resolución aún no quedó firme. El abogado del imputado se opuso y pidió sumar más peritajes.La fiscal imputó a Claudio Moreno (35) de lesiones, pero agravadas en ocasión de la ley de espectáculos deportivos (que prevé una pena condicional desde un año y cuatro meses hasta una efectiva de ocho años).La imputación apunta que Matías Píttaro (32) habría recibido de Moreno una trompada que lo dejó con 35 días de curación por doble fractura de maxilar.Que un caso de lesiones entre futbolistas llegue a juicio no tiene muchos antecedentes en el país. En esta liga regional, es el primero que se recuerde.Luego del decreto de elevación a juicio, el defensor oficial, Alfredo Brouwer de Koning, que representa a Moreno, pidió más testigos, el video donde supuestamente se registra la agresión y un nuevo peritaje médico.Desde la Fiscalía informaron a La Voz que ya citaron a los nuevos testigos propuestos por la defensa y que se realizará en los próximos días otro peritaje.
Tribunas diferentes
Píttaro jugaba para el Atlético Villa Ascasubi, mientras que Moreno lo hacía para el equipo local, Atlético Río Tercero.
El abogado de Moreno aseguró que “no fue una trompada, sino un codazo producto de una jugada en la que todos se levantaron a cabecear la pelota”. Sostuvo que “la investigación de la Fiscalía no está completa” y que carece de testigos que hayan declarado haber visto una agresión intencional.
Píttaro denunció penalmente el hecho y se constituyó como querellante. Su abogado, Alejandro Vilche, precisó que además inició acciones civiles por el supuesto perjuicio económico ocasionado “por lo que se perdió de jugar, ya que no pudo disputar la final en ese momento, trabajo por el que le pagaban, ni tampoco pudo trabajar de su profesión de fisioterapeuta durante más de un mes”.
“No es lo mismo una lesión que sea parte del juego mismo, que una acción deliberada que busca cometer daño a otra persona, con una lesión importante. No era una situación de juego, la pelota estaba en otro lado”, relató el abogado, en consonancia con la versión de su defendido.
Vilche apuntó que el expediente suma varios testigos que vieron la agresión, entre otras pruebas.
Los casos de violencia entre jugadores suelen repetirse. Que un caso llegue a juicio ya es más singular. Además, la ley del deporte agrava las penas en esos casos.
Antecedentes
Otro caso reciente derivó en la Justicia riotercerense. La Fiscalía de Andrea Heredia Hidalgo ordenó el 14 de noviembre pasado la detención de un jugador de fútbol, que recuperó rápidamente su libertad, por una presunta agresión en la cancha contra otro, en un partido disputado en Santa Rosa de Calamuchita. Federico Martínez fue imputado por lesiones leves y la causa sigue su trámite.

