Un hígado trasplantado dos veces
Un paciente recibió este órgano, pero murió. El mismo hígado fue retirado y reimplantado en otra persona.
En la medicina ocurren hechos conmovedores, a través de los cuales la vida revela una excepcional tenacidad. El trasfondo de cualquier ablación y trasplante suele ser mucho más emocionante que las fantasías que "siguen entorpeciendo la donación de órganos", se lamenta el cirujano Martín Maraschio, en referencia a los mitos asociados con crímenes y tráfico siniestro. Por eso buscan difundir historias auténticas, como pasó el mes pasado en el Hospital Privado (ver La donación se recupera en Córdoba).
Un paciente sexagenario, en la lista de emergencia del Incucai, recibió el hígado de un joven fallecido en un accidente. Pero, como su dolencia era muy grave y de larga data, no logró sobrevivir. "Tuvo una falla encefálica fulminante, producto de la patología inicial", aclara Maraschio. El que sí sobrevivió es el hígado de aquel rosarino de 22 años.Sin perder un instante, el equipo médico lo reimplantó en Nilo Bernal (54), quien se encontraba asimismo en lista de espera, padeciendo las secuelas de una hepatitis autoinmune. Nilo estaba internado desde mayo pasado. Llegó al Privado, "en ambulancia, descompensado, con asistencia respiratoria e insuficiencia renal". Hace 25 días, lo dejó caminando sobre sus piernas, agradeciendo con creces la atención recibida. Por lo bajo, asegura que los doctores le salvaron la vida, "aún sabiendo que soy hincha de River".
Y que le reza a una sola santa, su señora, con la cual lleva “34 años de casado y 11 de novios”. Difícilmente podrá volver a su oficio de jornalero, pero se las arreglará para hacer “tareas pasivas”.

