Un globo espiando las calles de Alta Gracia
Una cronista del diario se subió a una esfera caliente para contar la extraña sensación de volar mansamente y sin alas.
Alta Gracia. El clima era favorable para los vuelos. El cielo estaba despejado y el viento corría del norte a dos kilómetros por hora. Varios periodistas realizaron ayer un vuelo en globo por la ciudad de Alta Gracia en el marco del 5º Encuentro de Globos Aerostáticos organizado por la Municipalidad de Alta Gracia Los autos comenzaron a llegar con los tráilers cargados con el equipo para volar al predio del ferrocarril. Alrededor, los curiosos se quedaban a observar. No faltó quien preguntara si podía dar una vuelta. Para ellos, los organizadores ofrecieron a la tarde "vuelos cautivos", es decir, los globos se elevan por el aire atados a una soga en el suelo a 20 metros de altura.Tres esferas de aire caliente se elevarían esa mañana, pero sólo dos pudieron hacerlo. "El globo tiene esta magia de pasar de un punto a otro sin saber dónde vamos. Tenemos poca certeza de todo", explicó Eduardo Aráoz, piloto de uno de las aeronaves que no pudo zarpar. La Voz del Interior subió en el segundo equipo de Emil "Sandy" Vicic, uno de los fundadores del evento. Antes de elevarse, tiraron al aire un globo amarillo, de los que se utilizan en los cumpleaños, para saber si se podía subir. El ruido del quemador impedía cualquier conversación.En el aire, la primera dificultad fue evitar los eucaliptus del predio. Más adelante, el viaje fue apacible y la sensación era de "estar suspendido". Los perros ladraban desde los patios. El globo convierte a sus pasajeros en espías. Los patios, las piletas, los autos, la gente, la ropa colgada. Todo se ve desde arriba. Y Alta Gracia luce sus paisajes. "Estamos a 50 metros de altura", explicó Sandy, cuando pasó por el centro. El aterrizaje fue un golpe seco. Los chicos se acercaron a contar que el otro globo cayó cerca. Los vecinos ayudaron a guardarlo y se sacaron fotos. "Es una aventura cada vuelo. Los dos salimos del mismo lugar, pero si a uno lo agarra una brisa un poquito más tarde que al otro, te cambia el rumbo y te da distintas direcciones. No hay un vuelo igual a otro", destacó Sandy.

