Tras siete años de tratamiento, un niño venció a la leucemia en Entre Ríos
Las enfermeras que lo atendieron le anunciaron por videollamada que no era necesario ir a buscar los estudios: estaba curado y le daban el alta definitiva. Agradecimiento y emoción en Ubajay.
Soledad, la mamá de Fermín López, notaba que algo con su hijo no andaba bien: lo notaba demasiado pálido.
Preocupada, lo llevó a varios médicos, que lo diagnosticaron con broncoespasmos. Pero Soledad no estaba tranquila.
Hasta que un profesional de Concordia le prescribió un montón de análisis, y en el hospital materno infantil San Roque le detectaron leucemia. Corría el año 2013. Fermín tenía un año y 10 meses de vida.
A partir de ese momento, comenzó una odisea de tratamientos, intervenciones, internaciones, quimioterapias, inyecciones, estudios y largas jornadas de hospital.
La hermana y el papá de Fermín se quedaron en Ubajal, el pueblo de 3500 habitantes de Entre Ríos donde viven, a 230 kilómetros de Paraná.
Los primeros ocho meses, Fermín casi no pudo volver a su casa. Los tratamientos ambulatorios y análisis de rutina transformaron el viaje a la capital provincial en una costumbre.
Pasaron siete años de idas y vueltas. Su madre siempre lo acompañó.
Hasta que el mes pasado, una videollamada conmovió a toda la familia, cuando las enfermeras que atendieron al niño les anunciaron con carteles que finalmente había superado la enfermedad y le daban el alta definitiva.

En diálogo con UNO de Entre Ríos, Soledad dijo: “Sabía que estaba cerca este momento, porque me habían dicho que iban a ser siete u ocho años de tratamiento. Yo estuve muy nerviosa ese día, y aunque no creía que podían darle al alta por videollamada, a la vez sentía en el pecho que iba a suceder algo lindo. Cuando nos llamaron, salieron todas las enfermeras atrás con carteles diciendo que lo felicitaban, que le había ganado al cáncer, y ahí nos enteramos de la noticia. Fermín, con 8 años, lloraba un montón, estaba muy emocionado”.
Quedará pendiente la celebración, por el aislamiento general, preventivo y obligatorio establecido por la pandemia de coronavirus. Pero la alegría no se empaña ni un poquito.

Soledad le agradeció a la fundación Arco Iris, que los acompañó, a los médicos, las enfermeras, a todo el hospital y a la gente de su pueblo.
Ayer en Ubajay el silencio de la cuarentena se vió interrumpido, es que aún no eran las 21hs pero desde un hermoso hogar...
Posted by Arco Iris Paraná on Wednesday, May 20, 2020
La asociación realizó un posteo que tuvo miles de interacciones en su fanpage, y aprovechó para dar un mensaje de esperanza para muchas familias que atraviesan una situación similar: "Renovamos fuerzas: con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, el cáncer infantil puede curarse”.️

