Trabaja para que los más vulnerables sepan cuáles son sus derechos
Guillermo Pachiaroni es voluntario del Servicio Social Jurídico Notarial Gratuito de la Universidad Católica. Le sorprende cómo los punteros amenazan a la gente con información falsa.
Guillermo Pachiaroni (33) es, desde hace cinco años, voluntario del Servicio Social Jurídico Notarial Gratuito Pedro Arrupe, que funciona en el Campus de la Universidad Católica de Córdoba (UCC). "En 2007 empecé a asesorar a personas que no tienen posibilidad de pagar un abogado para hacer una consulta", cuenta Juan.El abogado trabaja como docente adscripto de la Cátedra de Derecho Procesal Civil del cuarto año de la Carrera de Derecho de esta casa de Altos Estudios.La Compañía de Jesús, que administra la Universidad Católica, realizaba tareas de voluntariado desde mucho antes que fuera creado este servicio para los vecinos de los barrios más cercanos a la Universidad. "Intentaban unir las necesidades que tenía la gente con la formación académica de los alumnos para que aprendan a enfrentar esta profesión, brindando un servicio social a la comunidad", agrega Guillermo. Apenas se abrió el Servicio Social Jurídico costó que los vecinos se acercaran, pero lo lograron. "Intentamos darles soluciones y asesorarlos. Y a la vez, que los alumnos tengan tiempo de investigar el problema desde lo académico y puedan brindar respuestas a las personas involucrándose en la problemática", explica. Los temas de familia y vivienda son las consultas más comunes. Hay casos de madres abandonadas con sus hijos que desconocen sus derechos o casos de violencia familiar. "Cada caso es un mundo y cada persona es única. Cada caso tiene un trasfondo, que para mí es un problema legal, pero para la persona que lo padece es su vida, y no tienen conocimiento de sus derechos", reconoce Guillermo. Las cuestiones vinculadas a la posesión de la tierra son muy frecuentes. "Preguntan bastante sobre los asentamientos irregulares urbanos, porque muchos no tienen título de propiedad. Tratamos que aprendan cuáles son sus derechos y que sepan en qué consisten", dice. Reconoce que una de las cosas que más le sorprende es la ignorancia y el desconocimiento. "Los punteros les dicen que tienen que dejar la casa si no tienen el título de propiedad. Les dan una visión distorsionada de sus derechos, o los amenazan y les dicen que si reclaman los van a sancionar quitándoles el subsidio", señala. Guillermo agrega que siempre hay gente que intenta engañar a otra en forma vil. Cuando el tema es muy complejo, los derivan al Colegio de Abogados de Córdoba –donde existe un listado de abogados que atienden en forma gratuita– o al Defensor del Pueblo de la Provincia. Si bien reconoce que sabe que con esta tarea le resta tiempo a su trabajo y a su familia dice que le gusta mucho hacer algo por los demás. "Aunque la ayuda sea pequeña y sea sólo una gota en el mar, estoy convencido de que las voluntades se suman", dice convencido. Cada consultor del Servicio Social Jurídico le dedica unas tres horas por semana al trabajo de voluntariado. Guillermo está casado y tiene dos hijos; Josefina de 2 años y Magdalena, de 6 meses. "Mi señora, Viviana (33) también es docente y me apoya mucho en este trabajo. Para mí es muy gratificante hacer algo por los demás. Por más que sea una ayuda pequeña y sea una gota en el mar, son voluntades que se suman", finaliza convencido.

