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Testigos señalaron a Gonzalo Lizarralde

Tres personas ubicaron al único imputado del caso en el momento y lugar de la desaparición de Paola Acosta y Martina. Además: Los agravantes y la prisión perpetua (análisis).

24 de septiembre de 2015 a las 12:01 a. m.
Testigos señalaron a Gonzalo Lizarralde
Inmutable. El único acusado, Gonzalo Lizarralde, se abstuvo de declarar en la primera audiencia del juicio por el crimen de Paola Acosta (Raimundo Viñuelas/LaVoz)

Frío, impasible, inmutable. Así se comportó Gonzalo Lizarralde (34) en la apertura del juicio por jurados que se le inició por hechos escalofriantes: haber degollado a Paola Acosta y querer hacer lo mismo con su propia hija. En la primera audiencia en la Cámara 11ª del Crimen, varios testigos ubicaron al acusado en el lugar y el momento de la desaparición de las víctimas. Tampoco quedó bien parado en hechos posteriores, como haber lavado la camioneta en la que habría cometido el crimen y trasladado a las mujeres.El debate arrancó con prueba contundente. Las partes ofrecieron su alegato de apertura para "convencer" a los jueces populares. Luego se escuchó a las hermanas de los protagonistas que iniciaron esta historia. Marina Acosta relató sus pesares desde que desapareció su hermana aquella noche del 17 de septiembre de 2014 de la puerta de su casa en barrio San Martín, hasta ser hallada sin vida en una alcantarilla junto al puente Zípoli, en barrio Alberdi, con su hijita al borde de la muerte. También se ocupó "Maru" de relatar la angustia de su hermana desde que quedó embarazada y procuró que el padre reconociera y sostuviera a su hija. Quienes conocen el expediente se sorprendieron un poco porque Lizarralde se abstuvo de declarar. Se creía que podía hacerlo porque en marzo denunció que aquella noche había sido asaltado y secuestrado, además de que le robaron su camioneta y lo obligaron a enviar mensajes de texto con su celular. La presentación no tuvo eco en el fiscal de turno. Acaso eso impulsó a su defensa a desistir de su palabra en el juicio.Pero la declaración de su hermana–propuesta por sus abogados– pareció desnudar la estrategia: que aquello que el acusado no podía decir en su favor, lo dijera ella. Y lo que Valeria Lizarralde se encargó de dejar en claro es que Gonzalo y Paola no tuvieron "una relación sino que hubo encuentros sexuales". Para reafirmar que no hubo relación de pareja, indicó que no hubo cenas, ni idas al cine, sino sólo contactos sexuales.

“Maru” Acosta, hermana de Paola, fue una de las testigos en el comienzo del debate (Raimundo Viñuelas/LaVoz)
“Maru” Acosta, hermana de Paola, fue una de las testigos en el comienzo del debate (Raimundo Viñuelas/LaVoz)

Valeria ofreció un relato en el que aseguró que Lizarralde se comportó correctamente con Paola y que la decisión familiar si se confirmaba el ADN era procurar sustento económico y asistencia integral de padre.

Pero antes de finalizar su testimonio, las dos camaristas le formularon dos preguntas precisas. Graciela Bordoy de Pizzicari consultó a la hermana de Lizarralde si este le había contado a su nueva pareja que ya tenía un hijo propio con otra mujer. Tras una serie de evasivas y el recordatorio de que estaba bajo juramento, quedó flotando que la aparición de Martina fue un fuerte estorbo en la nueva relación del acusado.

Antes de desocupar a la testigo, la presidenta Susana Frascaroli le preguntó a Valeria si Gonzalo le había contado que fue víctima de un hecho violento, con armas. La respuesta fue un “no” que pocos advirtieron, pero significó el derrumbe de la última coartada denunciada en marzo.

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Luego declararon los dueños de una pizzería de Martín García al 200, junto a la casa de Paola. Ambos reiteraron que la noche de la desaparición vieron en la cuadra a un hombre alto y corpulento. Cada uno a su turno, Cecilia Nazario y Ángel Avellaneda, coincidieron en que junto a él divisaron una camioneta, una Fiat Qubo o una Peugeot Expert.

El vecino Pablo Heredia dijo que sí conocía a Lizarralde y especificó que lo ubicaba de esa noche, cuando lo vio hablando con ella y Martina en brazos, junto a la Expert blanca.

Finalmente, declaró un empleado del lavadero al que Lizarralde llevó su camioneta para “un lavado completo porque tenía que llevarla a Bromatología”. Dejó una propina de 150 pesos, como nunca antes lo había hecho.

Las claves del caso

La desaparición. El 17 de septiembre de 2014, Paola Acosta bajó a la calle para recibir de manos de Gonzalo Lizarralde, padre biológico de Martina, la primera cuota alimentaria. No se supo nada de ellas hasta 80 horas después, cuando las encontraron en una alcantarilla de Alto Alberdi. Paola estaba muerta, Martina había sobrevivido de casualidad.

La causa. Lizarralde llegó al juicio acusado de homicidio calificado por su relación de expareja, por mediar violencia de género y por alevosía en el caso de Paola Acosta, y del mismo delito pero en grado de tentativa por el intento de femicidio de Martina. Por esos delitos, podría ser condenado a perpetua.

Testigos. En la primera audiencia, atestiguaron "Maru" Acosta, hermana de Paola, Valeria Lizarralde, hermana del imputado, los dos dueños de la pizzería que queda frente a la casa de Paola, un vecino de la mujer asesinada y un empleado del lavadero donde Lizarralde llevó la camioneta.