“Tenía a Dios adentro”
Dos de las cinco monjas que trabajan en Villa del Rosario compartieron cuatro años de formación con la Madre Teresa. Son las hermanas Clarita y Nishanda
Dos de las cinco monjas que trabajan en Villa del Rosario compartieron cuatro años de formación con la Madre Teresa. Son las hermanas Clarita y Nishanda. Cuentan que el tiempo compartido con ella fue de mucho aprendizaje. "Teresa enseñaba más que nada con el ejemplo", dice una de las religiosas. "Era una mujer de oración, silencio y pobreza", agrega la otra.Nishanda dice que "esa mujer llevaba a Dios adentro; su presencia era especial. No hay palabras para describirlo".El primer milagro por el que se inició su proceso de beatificación se produjo en 1998. Una mujer india que había sido acogida por las misioneras de la Caridad en Roma tras haber sido desahuciada por los médicos, se curó inexplicablemente de su afección después de que una de las monjas le colocó sobre el pecho una estampa de la Madre Teresa.El año pasado, el Vaticano anunció la aprobación del segundo milagro atribuido a la Madre Teresa. Se trata de la curación inexplicable de un hombre brasileño, Marcilio Haddad Andrino, que sufría de abscesos cerebrales y sanó por la intercesión probada de la religiosa.

