Sigue grave el niño herido por una esquirla
Tomás tiene un trauma de cráneo severo. Continúa en terapia intensiva con respirador artificial y su pronóstico es reservado.
El niño de 6 años que fue afectado en la cabeza por una esquirla de una bomba de estruendo cuando celebraba la Navidad sigue internado en el Hospital de Niños de esta ciudad en grave estado, y su pronóstico es reservado.
"El nene permanece en la Unidad de Terapia Intensiva con asistencia respiratoria y continúa con un trauma de cráneo severo. Por eso su pronóstico es reservado", indicó Marcelo Argüello, jefe de guardia del hospital, a Cadena 3.
Argüello explicó que el niño fue operado inicialmente para “disminuir la presión endocraneana”.
En tanto, Silvina Abregú, madre de Tomás, comentó esta mañana que el pequeño “anoche tuvo movimiento de los brazos, las piernas y de las manos”.
Según indicó la madre, los médicos dicen que “está avanzando bien, su cerebro estaba comprimido para un costado pero ya se acomodó”.
Abregú agradeció al personal del Hospital de Niños por la atención brindada y volvió a criticar al personal del Hospital Pediátrico diciendo que si hubieran actuado en un primer momento, “el derrame no hubiera sido tan grave”.
Denuncia. El accidente ocurrió el viernes por la noche, en la vivienda ubicada en barrio Los Boulevares.
Los familiares denunciaron que llevaron a Tomás al Hospital Pediátrico. “Los médicos estaban festejando y no nos atendían. Luego nos dijeron que Tomás tenía una herida superficial”, contó Hernán, su tío.
Cuando regresaban a la casa, el nene comenzó a vomitar y se puso morado. Entonces los familiares decidieron llevarlo de nuevo a la ex Casa Cuna.
“Los médicos nos volvieron a decir que era algo superficial, pero apareció otra doctora y cuando mi hermano volvió a la sala, el nene ya estaba intubado y lo derivaron al Hospital de Niños”, agregó el tío.
Más heridos. Las celebraciones de esta Navidad en Córdoba trajeron más heridos por pirotecnia y algunos más graves que en los festejos del año pasado. Entre el Hospital de Niños y el Instituto del Quemado se atendieron a 39 pacientes. En 2009 hubo 33 accidentados, 22 de los cuales fueron niños. Este año también los más pequeños fueron los más afectados: 27 heridos (Ver Más heridos por pirotecnia, y más graves).

