Se necesitan políticas integrales
“Se necesitan políticas integrales y no programas, leyes o acciones motivados por hechos de alto impacto mediático”.
Hoy se realizará una marcha por la plena implementación de las leyes 26.057, en el ámbito nacional, y 9.848 en el provincial. Proponen un cambio de paradigma en las lógicas de atención y apuntan a restituir los derechos y la palabra a todos los usuarios del sistema de salud y a la comunidad en general, eliminando las lógicas manicomiales, la estigmatización y el encierro.
Desde hace décadas se venía planteando la necesidad de un cambio en la mirada hacia quien tiene una problemática “psicosocial”, “psicoafectiva” o “enfermedad” (“trastorno”). ¿Qué significa esto en la práctica? Que la locura no es ni peligrosa ni contagiosa, que los métodos terapéuticos no deben ser invasivos, sino respetar la dignidad del paciente. Hay que crear equipos interdisciplinarios en hospitales y sanatorios privados para que sea posible, eventualmente, internar a una persona, evitándole aislamientos y reconociéndole sus derechos.
Desde amplios sectores se sostiene que la medicación es sólo un recurso terapéutico, por lo tanto debe evitarse la medicalización en forma excesiva y excluyente. Hoy vemos a niños medicados porque no responden a un modelo esperado.
Se necesitan políticas integrales y no programas, leyes o acciones motivados por hechos de alto impacto mediático. Está demostrado que crear programas específicos de adicciones, ludopatía o violencia familiar por fuera del ámbito de la salud mental, implica dilapidar recursos.
Estos programas terminan derivando a la población consultante al sistema de salud, del que nunca debiera salir, porque no existen los dispositivos de atención en dichos programas focales. En el mismo tenor, las llamadas “adicciones” deben ser tratadas en el sistema de salud. La penalización debe ser para quienes lucran con la venta de drogas, no para los consumidores.
Según estudios internacionales, el 25 por ciento de los usuarios del sistema de salud pertenece a salud mental. En Córdoba, el 25 por ciento de las camas de internación se corresponde con hospitales monovalentes; no tenemos datos del ámbito privado. Eso significa que es una necesidad la transformación de los manicomios y la apertura de servicios de salud mental en los hospitales públicos y en la red privada, con cobertura de las obras sociales. Sólo así democratizaremos la atención.
Además, es ley pública, lo que implica obligación de cumplimiento.
Las nociones de “loco”, “niño” , “adicto” se encuentran subordinadas a enunciados filosóficos, educativos, legislativos, médicos, religiosos y, sobre todo, a formas de subjetivación. Por eso es necesario analizar y debatir los actuales conceptos de salud, institución psiquiátrica, medicamento, práctica clínica o adicciones.
La implementación de las leyes nos permitirá desmitificar diversas ideas arraigadas en forma de prejuicios. Es imprescindible, también, pensar a los actores sociales nombrados como sujetos de derecho, no como objetos de intervención. Y desde ahí pensar alternativas al modelo vigente.
*Pte. Colegio de Psicólogos (Cba.)

