Rige la ley que protege a las mujeres de la violencia
Salió el decreto reglamentario que faltaba para que la norma sancionada por el Congreso, en 2009, tenga vigencia.
Ya rigen las normas para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos donde desarrollan sus actividades integrales. Es que ayer la presidenta Cristina Fernández firmó el decreto que aprueba la reglamentación de la ley 24.485, el paso que faltaba para que esa norma contra la violencia de género esté vigente en todo el territorio nacional.
Esta ley, que fue sancionada el año pasado por el Congreso, previene y sanciona las conductas que históricamente colocan, sobre todo a las mujeres y niñas, en una posición subalterna al género masculino, lo cual crea una relación desigual de poder, que directa o indirectamente, afecta la vida, libertad y la seguridad de las mujeres en todos los ámbitos.
Hasta ahora, la legislación vigente contemplaba violencia intrafamiliar, es decir, la cometida en el ámbito del hogar.
Lo novedoso. La nueva norma va más allá: protege a las mujeres cuando sufren violencias en organismos públicos, partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas y de la sociedad civil, también en los servicios de obstetricia (por un trato deshumanizado o abuso de medicalización en el marco de un parto, por ejemplo).
Con esta ley, las mujeres están protegidas no sólo de la violencia física sino también de las violencias psicológica, sexual, reproductiva, obstétrica, económica y simbólica, sufridas tanto en el ámbito familiar como en el institucional, laboral (como el acoso sexual) o mediático.
Abarca también la violencia mediática, es decir, la difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de los medios masivos que, directa o indirectamente promuevan la explotación de mujeres o que injurien, difamen, discriminen, deshonren, humillen o atenten contra la dignidad de las mujeres.
Incluye, además, la violencia que atenta contra la libertad reproductiva: la que vulnera el derecho de las mujeres a decidir libre y responsablemente el número de embarazos o el intervalo entre los nacimientos.
Las leyes de violencia familiar provinciales siguen vigentes, como la de Córdoba.
La Presidenta sostuvo que es necesario seguir adelante con la "una gran batalla cultural" para alcanzar la igualdad de género, que "es una lucha que debe comprometernos fuertemente a todos y a todas".

