Temas del día:

Retiro, libros y el eterno agradecimiento al Conicet

En el año 2000 usted se jubiló y se preguntó “y ahora, ¿qué hago con mi vida?” ¿Encontró la respuesta?

24 de marzo de 2012 a las 12:01 a. m.
Retiro, libros y el eterno agradecimiento al Conicet

–En el año 2000 usted se jubiló y se preguntó "y ahora, ¿qué hago con mi vida?" ¿Encontró la respuesta? "Las encontré enseguida, porque no hubo una sola respuesta. Primero me puse a tallar madera. Me apasioné casi tanto como cuando investigaba. Hasta que me di cuenta de que talento no me sobraba y mejor volvía a lo mío. Yo di cientos de conferencias. Siempre se me acercaba alguien para decirme, "usted, que sabe tanto, ¿porqué no lo vuelca en un libro?". Así surgió Neurogénesis , sobre la formación de neuronas. Y, en 2006, Receptores celulares y la transducción de señales . Conclusión, le dedico nueve horas diarias a la escritura. Cada capítulo me demanda unas 240 fichas bibliográficas. Por suerte, me ha tocado vivir este momento. No hay biblioteca como Internet. ¡Busco y encuentro lo que quiero, o lo encargo y me lo proveen al instante!", señala el prestigioso científico cordobés. Punto de partida. La creación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), en 1958, fue una bisagra en el quehacer científico de Argentina. "El ingreso a la carrera de investigador, poco después de regresar de los Estados Unidos y reintegrarme al Instituto Mercedes y Martín Ferreyra, me permitió dedicarme por completo a esa tarea", afirma. Reconoce que los fondos que proporcionó "el Conicet, más varios subsidios de los Estados Unidos, posibilitaron el equipamiento adecuado y conceder becas que, aunque magras, permitieron el desarrollo de recursos humanos. Muchos investigadores así formados fueron o son profesores universitarios, o integran el plantel del Instituto Ferreyra", ubicado a metros del Hospital Privado de la ciudad de Córdoba.