Que vengan; ya vemos cómo los atendemos
Operadores turísticos contentos, por un lado, pero turistas y ciudadanos ofuscados, por el otro. Natalia García.
Sorpresa y algo de improvisación se cruzaron este verano. ¿Resultado?: operadores turísticos y comerciantes contentos, por un lado, pero colapso y desborde con turistas y ciudadanos ofuscados, por el otro. ¿Esperaban las sierras cordobesas un lleno total? El año pasado, el comportamiento de los consumidores dio una alerta aunque mucho caso no se le hizo. ¿Por qué si la venta de autos y LCD fue récord, los restaurantes no esperaban filas de gente en sus puertas con ansias de comer? ¿Por qué si los cordobeses agotaron los viajes promocionados, se sobrestimó la posibilidad de que turistas de otros lugares pudieran invadir calles con sus vehículos y vaciar los tanques de agua acá?La emblemática Carlos Paz sumó 10 mil plazas para mejorar su capacidad hotelera. Pero no invirtió lo suficiente para poder ofrecerle a esos 10 mil turistas más que ahora puede albergar un buen servicio de agua, espacio para estacionar, empleados para atenderlos."Muchas veces se va reaccionando sobre la marcha", reconoció Carlos Azzaretti, secretario de Turismo de esa localidadAl menos, la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) y la nueva terminal estarán, si no listas, en construcción. Probablemente, el fenómeno turístico se repita o crezca. Ojalá que no haya que lamentar el paso de otro verano récord con la misma oferta e infraestructura de una década atrás, como en el caso del agua.

