Qué tipo de calefacción conviene usar
Este año, y después de varios con tarifa planchada, la Nación oficializó un incremento en el precio del gas natural.
Este año, y después de varios con tarifa planchada, la Nación oficializó un incremento en el precio del gas natural. Comenzó a aplicarse de manera escalonada a partir de abril. En el caso del cargo fijo, el aumento será a partir de agosto de hasta 140 por ciento, y en el cargo por metro cúbico consumido en cada bimestre la suba será de hasta 652,5 por ciento, según la categoría.Por eso, sólo en algunos casos, el gas natural seguirá siendo un recurso conveniente a la hora de calefaccionar una casa.En las categorías más bajas –por menor consumo–, el incremento por metro cúbico arranca en 187,1 por ciento. Por otro lado, quienes reduzcan 20 por ciento o más el consumo respecto del mismo bimestre del año anterior mantendrán los viejos valores, y además, sólo se aplica la mitad del aumento a quienes ahorren entre cinco y 20 por ciento.En el caso de la garrafa social, se acordó mantener el precio en 16 pesos. Pero ante una oferta reducida, muchas familias terminan pagando entre 30 y 50 pesos o más.Si el vendedor respeta el precio subsidiado de 16 pesos el envase –sólo cuando el consumidor se acerca al punto de venta y no en todos los sitios de la provincia–, la garrafa social es muy conveniente.Ocurre lo contrario con el gas envasado sin subsidio. La recarga del tubo de 45 kilos, por caso, se consigue en 600 o 700 pesos en algunas localidades de las sierras cordobesas.Entre las otras alternativas, están la leña, el querosén y la energía eléctrica.El querosén es el combustible más costoso y peligroso.En cuanto a la leña, la tonelada alcanzó los 1.600 ó 1.380 pesos, cuando el año pasado costaba 1.300 pesos promedio. La suba es del 30 por ciento. Es también un recurso costoso en relación al gas.Para los hogares que decidan calefaccionarse con energía eléctrica, el costo sigue siendo elevado respecto de las otras alternativas. En este rubro hay que analizar cada producto, ya que los consumos entre estufas de cuarzo y halógenas, aire acondicionados frío-calor y caloventores varían de uno a otro.

