Temas del día:

Qué se roban los turistas de los hoteles

Algunos hoteleros dicen que tienen que reponer toallas cada dos meses. La gente se lleva lámparas, papel higiénico, perchas y pilas del control remoto.

14 de junio de 2015 a las 12:01 a. m.
Qué se roban los turistas de los hoteles
De todo. La gente del hotel Victoria, en la ciudad de Córdoba, asiste cada día a la frecuente “desaparición” del papel higiénico. Y a la inevitable falta de jabones y champús (Pedro Castillo/LaVoz)

Días atrás, el sitio Hotels.com difundió un ranking en el que los argentinos figuran como los principales pasajeros ladrones de objetos de hoteles en el mundo. Pero dentro de su propio país, ¿realmente es así? ¿Es común que desaparezcan cosas de los alojamientos? La Voz del Interior consultó a algunos hoteleros de la provincia y las respuestas varían desde un rotundo "no" a un "tenemos que reponer toallas cada dos o tres meses".Primero hay que diferenciar entre amenities y los elementos de la habitación que no están puestos para que los pasajeros se lleven en su equipaje.Por caso, está previsto que quienes se hospedan usen el ­jabón y el champú. Si no lo to­caron, en tanto, la costumbre es que se lleven todos los frasquitos. "La gente los toma porque cree que pagó por eso y le per­tenece", aseguró Julio Tosello, del Merit Gran Hotel Victoria, de tres estrellas.No hay que sentirse mal si alguna vez esos objetos se co­laron en el equipaje. Siguiendo las memorias de Jacob Tomsky, autor del libro Heads in Beds , muchos hoteleros quieren que los pasajeros se lleven el champú para que en su casa lo usen y recuerden de dónde lo sacaron. Lo que nunca esperan que la gente se lleve es el papel higiénico, por ejemplo. Pero sí, "también desaparece", agregó Tosello. En algunos hoteles, en cambio, es raro que falten cosas.Eric Devarre, gerente del Holiday Inn de la capital cordobesa, aseguró que en ese lugar "hace muchísimo que no faltan cosas". Para el hotelero, "haciendo un buen proceso de check out , con el control de las mucamas, uno se puede cerciorar de que no falten cosas".Oscar Rodríguez, dueño del hotel Arcos del Río de Santa ­Rosa de Calamuchita, también desestimó que la desaparición de objetos sea una situación frecuente. "Son pequeñas cosas, quizás toallas alguna vez, o las pilas de los controles remotos, pero no es un problema para nosotros", apuntó.Eso sí: cuando Rodríguez ­inauguró su hotel 20 años atrás, había colocado en las habitaciones ceniceros artesa­nales de cobre. Gran error; desaparecieron con rapidez. Toallas y toallones Algunos hoteleros, en cambio, coinciden en que lo que desa­parece con más frecuencia son las toallas y toallones. "Es un inconveniente y cada dos o tres meses tenemos que reponerlas", indicó Nicolás Sales, al frente del Hotel del Sol de la ciudad de Córdoba. Desaparecen sobre todo cuando hay grandes grupos alojados o los fines de semana largo cuando hay muchos pasajeros. "Cuando hacen el check out se llama a la mucama que está en el piso para que revise el cuarto antes de que se retiren. Pero a veces salen todos juntos y no se puede controlar todo al mismo tiempo", explicó.La manera de "operar" de los pasajeros es la siguiente: "Piden una toalla extra o dos. Y cuando hacen el check out , la mucama va a ver y están las que originalmente van en cada habitación. Si no dejaste anotado y no tenés un control muy exhaustivo, se te pasa", contó Tosello."Es muy incómodo. Una vez se armó una discusión con un pasajero por una bata que faltaba y, bueno, fue de regalo para terminar bien", se resignó. Cosas insólitas Además del papel higiénico, de los hoteles desaparecen cosas insólitas. "Apenas salieron las lámparas bajo consumo, les teníamos que poner una cadenita o tuerca porque volaban", contó Tosello. "Ahora las caras son las Led, así que a esas las ponemos en el techo y, en los veladores, las bajo consumo, que cada dos por tres faltan", dijo. "A las perchas la gente también se las lleva como souvenir . Por eso, en los hoteles es común ver esas que están sujetas con una argolla y un clavo. Es para que no se las roben", explicó.Otro clásico son las pilas del control remoto, y, por qué no, el control remoto. "Eso me vuelve loco. O se pierden o se los roban, pero no sé para qué, no son universales", se quejó Sales.Cecilia Moretti, encargada del Hotel Bremen de Villa General Belgrano, contó que de su hotel "desaparecen objetos con el logo, cualquiera sea".Anécdotas no le faltan. En una ocasión, un huésped pidió que le vendan la lechera y el hotel se negó. Entonces, el último día de estadía solicitó el servicio del desayuno en la habitación. La lechera desapareció.