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¿Por qué hay más víctimas en el interior?

Si fuese en proporción a los habitantes, el 60 por ciento de los hechos corresponderían a ese interior, que está lejos de ser uno solo sino que aglutina realidades sociales, educativas y económicas bien diferentes entre regiones. Municipios darán licencias especiales por violencia de género

18 de marzo de 2017 a las 12:01 a. m.
¿Por qué hay más víctimas en el interior?

Ya no es una de las casualidades que pueden arrojar las estadísticas. Algo ocurre para que en el interior de la provincia de Córdoba se registren más femicidios que en la Capital.

El flagelo debería estudiarse desde varias disciplinas. Algunos números bastan para dimensionarlo. Uno: en lo que va de 2017, cuatro mujeres murieron a manos de sus parejas o exparejas en Córdoba y todos los casos fueron en el interior (uno en la sureña Las Higueras, otro en la norteña Cruz del Eje y dos en la central Villa María). Dos: en 2016, se contabilizaron 23 femicidios en esta provincia y 18 de ellos (casi el 80 por ciento) ocurrieron en el interior.

Si fuese en proporción a los habitantes, el 60 por ciento de los hechos corresponderían a ese interior, que está lejos de ser uno solo sino que aglutina realidades sociales, educativas y económicas bien diferentes entre regiones.

Al intentar buscar explicaciones, algunas voces interpretan que median pautas culturales: en pagos chicos, las tradiciones machistas son aún más sólidas y el temor e incomodidad de denunciar hechos de violencia familiar se acrecientan en sitios donde todos se conocen, o en los que víctima y victimario tienen altas chances de cruzarse en cualquier esquina. Esa razón, que encaja para pequeños pueblos, no cierra tanto para las ciudades mayores.

Hay otra, más concreta: la dificultad existente en localidades más pequeñas y zonas rurales para acceder a los servicios de justicia. Si cuesta denunciar por lo cultural, mucho más cuesta porque no existen dependencias en toda la geografía y hay parajes que no cuentan ni con sedes policiales.

Con ese cuadro, sorprende un dato de la política preventiva: según los registros oficiales de la Provincia, están en funcionamiento hoy 1.334 botones antipánico en la Capital y apenas 400 en todo el interior. Ese modo de reparto contradice lo que la realidad cuenta.