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Polémica por el descontrol en el centro

Dueños de negocios del área central reclamaron ayer en la Municipalidad por la masiva presencia de puesteros, quienes aprovechan la falta de inspecciones en ciertos horarios y días.

26 de octubre de 2010 a las 12:01 a. m.
Polémica por el descontrol en el centro

Los comerciantes de la ciudad de Córdoba no soportan más la venta ilegal a cualquier hora y hasta los fines de semana. Llevan años reclamando a la Municipalidad que controle y les impida a los vendedores ambulantes desplegar sus telas sobre la peatonal y cerca del Mercado Norte. Por eso, ayer, unos 20 comerciantes protestaron frente al Palacio 6 de Julio. Pretendían una audiencia con el intendente Daniel Giacomino, pero fueron recibidos por el director de Control Integral de la Vía Pública, Sebastián Baudaux, quien se comprometió a comunicarles si el titular del Ejecutivo los recibirá. "No hay soluciones mágicas", les anticipó. Una zona que concentra incontables quejas es la de calle San Martín, entre Humberto Primero y Colón, donde los mercachifles ofrecen infinidad de productos de dudosa procedencia: electrónicos, ropa, anteojos, juguetes, CD, comida, relojes, libros, sahumerios, películas apócrifas y pirotecnia.Los dueños de negocios advierten que sus ventas (en mercadería) disminuyeron "30 a 40 por ciento" en octubre actual en relación con idéntico mes de 2009. Los rubros más perjudicados son indumentaria y calzado. "Una chomba que cuesta 120 pesos en un comercio es ofrecida a 30 por los vendedores; un par de medias de ocho pesos, a 2,50 en la calle", ejemplifican.Critican que "los manteleros" no pagan impuestos y venden artículos de baja calidad o imitaciones, "en clara competencia desleal". Además, reclaman que se ubican al borde de los cordones y restan espacio para que los potenciales consumidores paseen por las veredas de la San Martín. "Los obligan a caminar por la calle y, así, cada vez entran menos clientes a nuestros negocios", subrayan.También cuestionan la ausencia de inspectores municipales. "Fichan a las 7.30, pero trabajan recién desde las 10, y a las 12.30 desaparecen; lo mismo pasa durante la tarde: regresan a las 15.30 y se van a las 19; cómo no van a florecer vendedores", rezongan. Baudaux admitió que los controles "no están funcionando bien" y atribuyó ese problema a "las asambleas" de los inspectores en septiembre y octubre. Se sorprendió de la gran cantidad de puestos detectados el sábado (unos 500). Y dijo que las soluciones llegarían "a mediano plazo". Fin de semana. Los sábados y domingos casi no hay inspectores, y la peatonal se convierte en un mercado informal. Los comerciantes aseguran que hay más riesgos de robos y critican al municipio porque "no hace nada" para que las cosas cambien. "Empeoró la venta ilegal, nunca vimos algo así", sentencian. Y dicen que el fin de semana tuvieron que contratar adicionales para evitar situaciones indeseadas. Pidieron al intendente que "les baje línea" a quienes deben controlar para que generen "mayor orden". Y recordaron que el secretario de Gobierno, Walter Arriola, les había prometido mejoras en el área central, repleta de baldosas rotas, luces que no andan y suciedad. "No pasó nada", lamentaron.