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Para el municipio, no hay whiskerías

Por ordenanza, ya no existe esa figura, que permitía el trabajo de "alternadoras". Pero esos lugares, en donde se explota el trabajo sexual, abundan en el centro de la ciudad de Córdoba.

19 de diciembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Para el municipio, no hay whiskerías
A la vista de todos. Lugares en donde se explota la prostitución casi sin control municipal (Facundo Luque/La Voz).

Nadie podría obviarlas: existen desde siempre y hay decenas en la ciudad de Córdoba. Basta con darse una vuelta nocturna por pleno centro, en la zona de calles La Rioja, Santa Rosa, Tucumán. Lo que abundan allí son las clásicas whiskerías o –sin eufemismos– los prostíbulos. Es decir, locales nocturnos explotados por alguien que gana dinero a partir del trabajo sexual de mujeres. Sin embargo, la contradicción es que en la ciudad de Córdoba, según datos de la Subdirección de Espectáculos Públicos (brindados por la gestión de Daniel Giacomino), sólo hay cuatro cabarés habilitados, ninguna whiskería y, por supuesto, ningún prostíbulo. En los cabarés no se permite ofrecer sexo, sólo bailes y strip tease. En las whiskerías, hay "alternadoras". En Argentina, rige la ley 12.331, sancionada en 1936, que prohíbe los prostíbulos y pena a quienes los "sostengan, administren o regenten". Pero en ningún lugar del territorio provincial se cumple.La norma no reprime el ejercicio de la prostitución (por ejemplo, el trabajo que realizan las mujeres por su propia cuenta en un departamento), sino que sanciona a las personas que exploten lugares donde se lucre con la actividad sexual ajena.Hoy, en la ciudad de Córdoba, los dueños de los locales en donde existe el trabajo sexual se quedan con el 50 por ciento de lo que paga el cliente, según Eugenia Aravena, titular de la sede cordobesa de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar).Desde Ammar, están realizando un relevamiento y ya contabilizaron en la ciudad aproximadamente 100 lugares en donde se ejerce el trabajo sexual. Pero aún faltan contar muchos más. La cifra incluye los locales regenteados por un tercero y también los departamentos privados, en donde las mujeres ejercen la prostitución sin intermediarios. En el país, según la organización civil La Casa del Encuentro, funcionan alrededor de cinco mil prostíbulos encubiertos. Un cambio. En la ordenanza de Espectáculos Públicos anterior a la vigente que rige hace dos años, se preveían tanto la figura de "whiskerías" como la de "cabarés". Así, en las whiskerías se permitía la existencia de "alternadoras", a quienes se les pedía un carné sanitario periódico para controlar las enfermedades de transmisión sexual. La norma entraba en contradicción: ¿por qué pedir carné sanitario si supuestamente no se ofrece sexo por dinero, algo que está prohibido?Entonces, se suprimió la figura legal de las whiskerías. Pero sin controles suficientes ni voluntad política para hacerlo, siguieron funcionando. El resultado, en la práctica, es que existe mayor clandestinidad en el trabajo de las mujeres y menores controles de transmisión de enfermedades sexuales (Ver aparte). "De acuerdo a las nuevas ordenanza, o son bares o son cabarés. La mayoría de los locales cuenta con habilitación de bar o directamente no tienen habilitación. Obviamente, puede ser que no funcione como corresponde y lo haga como prostíbulo o facilitando el contacto del cliente con la chica", reconoció a este diario una autoridad de Espectáculos Públicos municipal de la anterior gestión.Y fue más allá. También reconoció que las inspecciones no abundan. "El control es escaso. Indudablemente, el municipio está fallando, pero también falta voluntad policial y judicial. Nadie se puede hacer el distraído", aseguró. Por su parte, Aravena explicó que esta situación favorece la clandestinidad y empeora las situación laboral de las mujeres. "No tenemos ningún derecho laboral, es un trabajo que existe y que todos saben que existe", reclamó.Desde la nueva gestión municipal aseguraron que harán cumplir la ordenanza vigente y harán muchos más controles.

En detalle

Cabarés habilitados. The Club, Rapoza, Bety Boop. Está en trámite de habilitación el local Rodolfo Valentino. La información proviene de la anterior gestión municipal.

Whiskerías. El ordenamiento vigente no las prevé, como sí lo hacía la ordenanza de Espectáculos Públicos que rigió hasta hace dos años (reconocía el trabajo de las "alternadoras", a quienes se les exigía carné sanitario). Sin embargo, en el centro hay decenas de prostíbulos y whiskerías que funcionan habilitadas como bares comunes o directamente sin habilitación.

Controles. Desde el municipio, reconocieron que los controles fallan y que, a la vez, ni la Policía ni la Justicia están interesados en que se realicen.

Nueva gestión. Desde la nueva gestión municipal aseguraron que harán cumplir la ordenanza vigente y habrá muchos más controles municipales.

En el interior. El 10 de octubre pasado, este diario publicó la realidad en el interior provincial. Un relevamiento de La Voz del Interior arrojó que pese a estar prohibidos en todo el país, los prostíbulos en la provincia están en todos lados, tanto en las rutas como en las localidades y que los mayores esfuerzos sólo se concentran en derivarlos desde las urbes hasta la periferia.

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