Otra cabeza para la escultura polémica
La Municipalidad decidió cubrir la estatua de Ana Frank hasta que vuelva a ser restaurada. Podría haber alguna acción penal contra exdirectivo de Daia que se atribuye la autoría.
Luego de permanecer 19 años sin merecer atención especial alguna, la escultura que representa a la niña Ana Frank, instalada frente a la plaza España de la ciudad de Córdoba, se transformó en los últimos días en uno de los monumentos públicos más conocidos y discutidos del patrimonio público local. En el último capítulo de esta historia –que, como una buena novela, incluye secretos, engaños y pasiones– la Municipalidad cordobesa tomó ayer la decisión de construirle a la escultura su tercera cabeza. Recordemos: la primera testa fue vandalizada en agosto del año pasado y la segunda, la que tiene en la actualidad, se hizo famosa hasta fuera de las fronteras argentinas por su desproporción y fealdad. Mientras la escultura espera ser inaugurada por tercera vez, lo que la convertirá en un caso único, ayer las autoridades municipales y la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia), entidad que motorizó la instalación de la obra, acordaron cubrirla hasta que se la arregle, para evitar que siga siendo motivo de burlas. Investigación abierta Al mismo tiempo se acordó iniciar una investigación sobre la autoría de la escultura, luego de que este diario reveló el pasado sábado que el exvicepresidente de Daia que durante 19 años se presentó como su autor, Isaac Nahmias, en realidad no sería el artista. El verdadero escultor sería Carlos Belveder, quien en 1995 hizo la obra por encargo de la Daia, y quien contó a este medio que fue él quien ideó, maquetó y realizó la escultura, sin recibir ayuda artística de ningún tipo por parte de Nahmias, quien estuvo dedicado a los trámites para el emplazamiento de la escultura.El secretario de Cultura Francisco Marchiaro señaló ayer que luego de que se establezca si Belveder –como todo parece señalar– es el autor de la escultura, se le solicitará que comience la tarea de construir la tercera cabeza para Ana Frank. Belveder, quien estimó que en dos meses puede tener terminado el trabajo, contó ayer a este diario que vivió "todo el fin de semana abrumado por los llamados de los periodistas y al mismo tiempo sufriendo por ver las burlas que recibe la escultura, que no merece estar así". Marchiaro también señaló que si la investigación determina que Nahmias no participó en la realización artística de la obra, se contemplará la posibilidad de iniciar acciones legales en su contra. Nahmias no sólo estuvo 19 años presentándose como autor de la escultura, sino que además le hizo un arreglo en 2009 y el pasado 12 del corriente, cuando se inauguró su fallida restauración, recibió tres placas de homenaje como autor de la obra, que le fueron entregadas por el intendente Ramón Mestre, por el Concejo Deliberante y por la Daia. Dame una mano Cuando la otra historia de la autoría comenzó a quedar en evidencia, este diario llamó a Nahmias, quien quiso explicar lo ocurrido diciendo que la cabeza criticada en realidad era una cabeza provisoria, y que él estaba realizando una nueva, que sería la definitiva. Ni Daia ni la Municipalidad tenían noticia de que les habían entregado una cabeza de utilería. Ayer, Nahmias volvió a llamar a Belveder. "Me pidió que lo ayude a no quedar escrachado, pero no sé qué puedo hacer. 'Ya te han escrachado en todos lados', le dije, eso ya no es mi responsabilidad".

