Temas del día:

“Oigan, señores, yo les quiero aquí contar”

El cuarteto se llama así porque en sus inicios eran cuatro los instrumentistas que conformaban las bandas. Luego esto cambió y el nombre se mantuvo.

23 de junio de 2015 a las 12:42 a. m.
“Oigan, señores, yo les quiero aquí contar”

Y, sí, junio tiene olorcito a música cordobesa. El 4 fue el Día del Cuarteto, en honor a aquella fecha de 1943 en la que el Cuarteto Característico Leo hizo su primera presentación en los estudios de LV3; además, mañana se conmemoran 15 años de la muerte de Rodrigo Bueno, quien hizo bailar cuarteto al país. Raíces Resulta que en 1936, de la mano de Feliciano Brunelli, nació la orquesta característica, integrada por acordeones, saxos, tambores, clarinetes, guitarra, flauta, batería y cantantes. Interpretaba todo tipo de música bailable, excepto tango: pasodobles, marchas, valses, rancheras, ritmos tropicales y foxtrots. Mientras tanto, Augusto Marzano, santafesino radicado en Córdoba, decide crear una formación musical, integrada por él (contrabajo), Luis Cabrero (violín) y Miguel Gelfo (acordeón). "Sumó a este trío a un cantante y, para que no se quedara sola durante las giras, incorporó a su hija, Leonor, que era concertista de piano", relata Gustavo Blázquez en Músicos, mujeres y algo para tomar .La primera banda se llamó Cuarteto Característico Leo, por sus cuatro instrumentistas (y aquí está el origen del nombre "cuarteto"), porque era una derivación acotada de la orquesta característica (lo que les permitía moverse por la provincia de un modo más económico, tocando el mismo tipo de música que aquella) y en honor a la mujer del grupo.El éxito de esta nueva forma de hacer música llevó a que Córdoba acunara a los "Cuatro Grandes": el Cuarteto Característico Leo, el Cuarteto Característico Berna, el Cuarteto de Carlitos "Pueblo" Rolán y el Cuarteto de Oro. Ya corría 1974 y la televisión ingresaba en los hogares. En ese marco, se emitía por Canal 12 el programa La fiesta de los cuartetos , y esta explosión mediática se conoció como "Cuartetazo", formada por el término "cuarteto" más el sufijo "-azo" (muy usado en Córdoba), que añade valor aumentativo. Mientras, Chébere había hecho sus primeros pasos en 1973, pero el cambio llegó en 1976, cuando dio un giro al cuarteto. Introdujo el piano electrónico, el órgano, baterías, trompetas, guitarras, saxo y el sintetizador. Claramente, los instrumentistas ya no eran cuatro; por lo tanto, el nombre cuarteto se resignificó. Así, llegó a nuestra cultura lo que hoy conocemos como tal: un género musical cordobés heterogéneo. Tunga-tunga El ritmo propio del cuarteto es el tunga-tunga, que en un principio se conoció como "chunga-chunga". "Las notas ejecutadas por Leonor con la mano izquierda corresponden al "chun" y las ejecutadas con la mano derecha, al "ga", relata Blázquez. Luego, con la llegada de la percusión introducida por Chébere, el "chunga-chunga" se transformó en "tunga-tunga". "Es todo el año 'tunga-tunga' del mejor / es nuestro rocanrol / y a 'la Mona' idolatramos", le contaba Rodrigo al país.