“Nunca llegábamos a construir por nuestra cuenta”
Para la familia de Soledad Held, llegar al techo propio fue un sueño cumplido. Ocupa una de las 780 casas ya hechas.
“Hace 11 años que estamos casados y con mi marido nunca llegábamos a construir nada. Lo primero que hicimos fue comprar el terreno, luego nos anotamos en este plan porque alquilábamos. El año pasado hicimos el sacrificio de vender el auto y pudimos licitar para apurarlo”, cuenta la mujer.
“A mi marido le dieron la posibilidad de participar en la construcción y le hicimos muchos cambios tratando de respetar nuestros gustos. Los materiales y terminaciones son de muy buena calidad”, afirma, mientras muestra su casa.
Graciela Destéfanis hace 35 años que está casada y lleva contadas 22 mudanzas. “Nunca tuve la oportunidad de tener una casa. Estoy contenta porque tengo cuota subsidiada, lo que te permite cumplir”, dice.
Otra realidad es la de Estela Bovo, que es adherente de tres planes y ya salió sorteada en dos. “Es como una inversión. Para mí es una fuente de ahorro, como una futura jubilación, y de paso ayudo a la ciudad”, indica.
El sistema ya es una marca de identidad en la ciudad. Pueden sucederse intendentes y gobiernos, pero ninguno se animará a clausurarlo.

