“Nosotros no les damos plata por ayudar en algo”
Agustín, Ignacio y Milu reciben dinero eventual que van ahorrando. Sus padres tratan de inculcarles el valor del esfuerzo.
Agustín (12) guarda toda la plata que le van regalando, especialmente los vueltos. No sabe cuánto dinero lleva ahorrado porque guarda todo en una billetera y cuenta de vez en cuando. "Lo último que me compré fue una pistola Nerd, pero ahora no sé bien qué quiero", dice. Su hermano Ignacio (13) tiene algo más de 400 pesos y ahorra, aunque sabe que está a años luz, para la Play 4. "Quiero ver si sale algo nuevo o si bajan los precios", se ilusiona. Milu (9) tiene 200 pesos, gracias al Ratón Pérez y familiares varios. "Me gusta la Kitty Barbie que tiene pelo largo, pero no me alcanza", asegura. La mamá Liliana -que sabe que cuesta 500 pesos- le propone que ahorre para eso.En ese hogar no hay mesada fija, van guardando con permiso la plata de vueltos y la que le regalan para cumpleaños, por ejemplo. "Nosotros no les damos plata por ayudar en algo, como lavar los platos; a veces, y sólo a veces, canjeamos colaboración por un desayuno en algún lugar lindo", cuenta.El año pasado hicieron todos un viaje importante y compraron tecnología. Pero las notas fueron flojas y se armó el terremoto. "Cada materia a preparar costaba 800 pesos y eran 11, por lo que decidimos que tenían que colaborar con sus ahorros", dice la mamá, que bajó los brazos con la preparación en casa: "Fueron tardes enteras todo el año y evidentemente no lo pudimos hacer bien". "El ahorro es una actitud para la vida, creo que las cosas que cuestan son las que aprenden a valorar; si viene de arriba no se valora, es importante que pongan algo de su parte", dice.

