No parece un asunto cerrado
La discusión sobre la legalidad de las fotomultas se concentra en un punto: que las envían semanas o meses después de cometidas. Fernando Colautti.
La discusión sobre la legalidad de las fotomultas se concentra en un punto: que las envían semanas o meses después de cometidas. La Provincia plantea que ese criterio no respeta la ley de tránsito. Lo mismo planteó un fiscal para imputar a un jefe comunal. Pero los municipios replican que en sus ejidos tienen autonomía. Si dejan ahora de enviar fotomultas por correo, la controversia parecerá terminada. Pero varios intendentes pusieron ayer en duda que puedan cumplirlo. O sea que la controversia seguirá y deberá ser un fallo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) el que la dirima.
En 2000, en una causa de Pampayasta Sud contra un transportista por exceso de carga, el TSJ fijó un criterio. No era una fotomulta y se entregó el acta en mano al infractor. Pero el TSJ estableció que los municipios son autónomos en sus ejidos, salvo en rutas que los atraviesan "sin confundirse con la planificación urbana ni perder su fisonomía característica". El criterio fue ratificado en 2002, en un fallo sobre la comuna de Monte Leña. Si algún municipio no acata ahora la exigencia provincial, debe dirimirlo la Justicia. Mientras, la sociedad seguirá siendo rehén de esa controversia.

