Ninguna tecnología supera a las manos y al corazón
Mucho Maradona, mucho Tinelli, mucho juego en red, pero cuando los bosques se queman, sólo te salva el bombero.
Mucho Maradona, mucho Tinelli, mucho juego en red, pero cuando los bosques se queman, sólo te salva el bombero. Las tragedias sirven para advertirnos del valor de lo que no miramos. Todas las conversaciones giran alrededor del temple rescatista en Yacanto. O de la simiente que José Gabriel Brochero plantó hace 100 años en Traslasierra y nos olvidamos de regar. Valga la metáfora, en temporada de incendios. Lo ocurrido podría servir para persistir en la lucha contra la deforestación en Córdoba. Alguna relación debe tener con el cambio climático. Acá no hay nada que produzca una nube, aunque sea pasajera. El daño actual y residual de 40 mil hectáreas perdidas bajo el fuego supera al que puedan producir los transgénicos, la fumigación y la minería a cielo abierto. Sin embargo, cierta agenda sólo parece interesarse en esos tres detractores del ambiente. Polvillo mágico Cada vez que ocurre una tragedia, los especialistas concluyen que hace falta "prevención y educación". No digan. Además, ¿cómo imaginamos ambas cosas? ¿Como un fluido que caerá del cielo, cual polvo de hadas? ¿Cuándo comprenderemos que educar es responsabilidad de todos, en particular de las clases dirigentes? Nos ingeniamos para creer, o hacer creer, que dirigentes son (sólo) los ricos y los gobernantes. Pero no es así, cariño. Los estratos medios influyen en el imaginario social. Hoy, cuando desde un heroico bombero hasta la leyenda del Cura Gaucho nos recuerdan que manos, piernas y corazón siguen siendo la mejor, cuando no la única, tecnología disponible, aprovechemos para revalorar capacidades. Y para no dejar tan sola a la escuela. No se consiguen Entre otros servicios, el barrio se quedó sin cerrajero. Para conseguir uno, hay que caminar 20 cuadras. Un plomero arranca más suspiros que George Clooney, porque al menos a este se lo ve en fotos. De a poco se intensifican los cursos de mantenimiento hogareño para mujeres. Desde la última reforma educativa, y por presión de la propia sociedad, muchos secundarios se especializan en biología, comunicación y saberes sin salida laboral inmediata. Los oficios se han "desprestigiado" o suponen esfuerzo. Sólo nosotros miramos de soslayo al que trabaja con las manos. Mejor dicho, mirábamos. Ahora lo buscamos con desesperación… y no lo encontramos. Pero siempre hay de todo. Mientras en Capital se alegran por "el respiro de septiembre", en alusión a la Semana del Estudiante, docentes cordobeses piensan dedicarla a "entusiasmar a los alumnos". El Ipem de Las Flores desarrollará actividades relacionadas con el estudio y el trabajo. "La mayoría de estos chicos sabe del Patio Olmos, pero no tiene idea de dónde queda la Universidad", dice una profesora. A veces uno siente que no hay peor incendio que el que destruyó nuestros cimientos.

