Temas del día:

Metidas de pata

Torpeza social, paso en falso, falta de tacto, honestidad brutal en el lugar y momento equivocados. Juan Carlos Carranza.

07 de junio de 2010 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Metidas de pata

Torpeza social, paso en falso, falta de tacto, honestidad brutal en el lugar y momento equivocados, son algunas de las definiciones para las llamadas "metidas de pata", que en general siempre tienen un contexto muy divertido.

Esto es comparable a lo que nos sucede cuando una persona tropieza y se cae: nuestra primera reacción será reírnos, después ayudar.

La literatura narra miles de "metidas de pata", pero hay una que es memorable.

Estaba tan compenetrado Don Quijote de la Mancha viendo una obra de títeres, que en un momento decidió acudir en defensa de la protagonista (una princesa de madera y trapo) descabezando a todos los otros muñecos con su espada. De allí la expresión: "No dejó títere con cabeza".

Grandes derrapes. Los gafes son parte de nuestra condición de seres falibles. Podríamos arrancar con la bíblica metida de pata de Eva comiéndose la manzana prohibida, hasta llegar al simple episodio de la joven que se llevó por delante a una persona no vidente y se excusó diciendo: "Disculpe, no lo vi".

O no fue una "metida de pata" del gran estratega y ajedrecista Napoleón la invasión a Rusia en invierno.

El ex mandatario de los Estados Unidos Richard Nixon cometió uno de los más grandes derrapes cuando visitó Francia a raíz de la muerte del ex presidente Charles de Gaulle. Al pronunciar su discurso, dijo: "Hoy es un gran día para Francia".

También otro funcionario estadounidense estuvo disperso, cuando en el año 1948 fue designado primer embajador ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Warren Austin, el sujeto en cuestión, pidió a Israel y Palestina que arreglaran sus conflictos "como buenos cristianos".

Despistes mundanos. Para que los despistes sociales ocurran se necesitan personas atolondradas, ansiosas y con poca capacidad para mantener la boca cerrada.

Los hay en la vida cotidiana y también en el mundo del espectáculo, como los recordados desbordes de la marioneta Narizota, a la que todavía se la puede ver por televisión junto a su amigo el perro Carozo.

En los medios de comunicación también hay espacio para las metidas de pata.

Un episodio muy celebrado en Villa Dolores, ya transformado en mito, cuenta que al final de un partido de fútbol el periodista radial indagaba al director técnico del glorioso equipo de Sargento Cabral sobre las causas de la derrota.

"!Lo que pasa es que los muchachos no pusieron \'güevos\'!". El cronista, paralizado por la declaración, le advierte al entrevistado que estaban al aire, en vivo y en directo. "!Y bueno, la cagada ya está hecha!".

Las películas tampoco están exentas de cometer errores. Bastan dos ejemplos. En Troya se ve un avión de fondo en una escena con primer plano de Brad Pitt.

Otro: en Terminator 3, una escena muestra la visión del robot, con múltiples análisis de su entorno, pero con !errores de ortografía!

Tal vez, ahora los lectores quieran aportar sus mejores metidas de pata.