“Me costó mucho encontrar un empleo”
Cristian Rodríguez (37) consiguió su primer trabajo rentado hace seis años. Ese día sintió que tocaba el cielo con las manos.
Cristian Rodríguez (37) consiguió su primer trabajo rentado hace seis años. Ese día sintió que tocaba el cielo con las manos. El hombre es ciego de nacimiento y trabaja en el Ministerio de Desarrollo Social, en el Servicio de Orientación Solidario (SOS), que funciona en el edificio del Pablo Pizzurno. Allí brinda información telefónica a las personas que lo requieran y atiende al público: su tarea es informar. "Es el primer trabajo que tengo. Me abrió la cabeza, me cambió intelectualmente. Es muy positivo", dice Cristian, cuando se le pregunta qué sintió cuando consiguió insertarse laboralmente.Había cursado estudios primarios, secundarios y dos años en la Universidad. Luego se recibió como técnico en Medios de Comunicación en un instituto terciario."Me costó mucho encontrar trabajo. Si bien todos somos iguales y tenemos los mismos derechos, cuesta la inclusión. En muchos lugares no se sienten preparados, capacitados. Es muy amplio el 'no'", plantea Cristian, que también cree que la persona con discapacidad no tiene que retroceder ni rendirse. "Hay obstáculos, pero no es imposible sortearlos", opina.Hace años, comenzó a foguearse con tareas en pequeñas radios. Le interesaba el periodismo gráfico, pero no se dio. Luego, gracias a sugerencias de amigos y conocidos, presentó su currículum en la Provincia. "Yo no elegí dónde trabajar. Se dio", explica."Todos tenemos dificultades. La palabra 'inclusión' no suena tan clara. Algunos deberían integrarnos más, aceptarnos porque somos personas. En mi trabajo siento que no han tenido miedo", asegura Cristian. E insiste en que las personas con discapacidad tienen que mostrarse interesadas, cooperativas y seguras. "Hay personas con discapacidad que tienen temor. Hay que animarlas a estudiar, a trabajar, a salir de las cuatro paredes. Hay que hacer según las posibilidades de cada uno", opina.Cristian confiesa que trabajar le hace muy bien. Cumplir una tarea y hacerlo de manera satisfactoria, aun más. "Le puse todas las pilas y ver resultados es maravilloso. Me impulsa a ir por más", remarca. Y concluye: "El trabajo me abrió muchas puertas, ni loco me quiero quedar sin empleo".

