Manuscritos reveladores
Sobran las promesas de encontrar la “verdad” en un manuscrito. Juan Carlos Carranza.
La literatura tiene una fecunda producción de textos que hablan sobre manuscritos, rollos, papiros o pinturas que revelan "la verdad", "el destino", "el apocalipsis", "la presencia extraterrestre" y especies del estilo. En esas historias, están quienes descubren esos manuscritos y quienes persiguen a los que los hallan, porque "está en juego el orden mundial". O, como variante de lo anterior, aparecen los personajes que esconden esas piezas de los simples mortales, para no someterlos a la muerte de sus creencias.Lo curioso es que la ficción siempre acude en ayuda de un viejo pergamino o de un arrugado papiro olvidado en el que un visionario del pasado, sin Google ni Wikipedia, predice cataclismos y eventos del futuro. Cuando se promociona "el libro perdido de Nostradamus", la obra tal vez contenga textos que el consultor astrológico de Catalina de Médici arrojó a la basura para evitar que interpretaciones tendenciosas hicieran coincidir sus profecías con los hechos de hoy.Cacho Yerom, asesor arqueológico de esta columna y ávido lector de los libros de Erich von Daniken, reflexionó sobre la materia un poco cansado por tanta apelación a las revelaciones mágicas. "En el mar Muerto nadie se hunde porque está lleno de manuscritos". Los e-mails del mar Muerto. El escándalo que despiertan los rollos del mar Muerto se podría comparar en la actualidad con la revelación que hizo WikiLeaks de las comunicaciones secretas del Departamento de Estado de Estados Unidos con sus embajadas en el mundo. Incluso, en el futuro, cuando el papel ya no tenga la preponderancia actual, los hombres de entonces escribirán novelas tales como "Los e-mails secretos del mar Muerto" o "Los discos duros perdidos de Notre Dame".Y en este tren de revelaciones, la semana pasada apareció en los medios la siguiente e inquietante noticia: "Controladores aéreos de Siberia, Rusia, aseguran que fueron contactados por extraterrestres que viajaban en un ovni a gran velocidad. Los testigos dijeron que el extraterrestre parecía tener una voz femenina, que habló con un lenguaje incomprensible, parecido al de los gatos. Afirman que el objeto pudo ser detectado por los controladores y se vio en la pantalla el movimiento del ovni por la remota región diamantífera de Yakutsk. Según los aparatos, el ovni volaba a unos 9.656 kilómetros por hora, cambiaba de dirección a gran velocidad en el cielo del amanecer, a 19.800 metros de altura, y parecía interferir con las frecuencias de aviación"."El vodka y algunas cosas más explican por qué se vino abajo la Unión Soviética", sentenció Cacho Yerom.

