Manuel: 28 años tratando de ser Manubens Calvet
Desde 1988 que litiga para ser reconocido como hijo del causante de la herencia. Las pruebas de ADN realizadas por el Ceprocor dijeron que no tiene la sangre del millonario. Manubens Calvet: una fortuna que lleva 35 años sin herederos.
Manuel, correntino y vecino del barrio Villa Cabello de la ciudad de Posadas, en Misiones, es el personaje más inesperado y más desbordante que arrojó la historia de la herencia Manubens Calvet. Tiene 63 años y lleva casi la mitad de su vida litigando para tratar de ser reconocido como el único hijo que habría tenido el millonario de Traslasierra. Desde que hizo su irrupción en el caso en 1988, contó que es hijo de una mujer muy humilde que trabajaba en una estancia, en la zona de los Esteros del Iberá, adonde Manubens Calvet viajaba en avión a comprar toros para sus campos.La historia de la supuesta paternidad del empresario cordobés era tema recurrente en la estancia. Varias personas de la zona han dado su testimonio a favor de Manuel. Y muchos exempleados de Manubens Calvet que trabajaron en sus emprendimientos en Traslasierra lo recibieron afectuosamente cuando Manuel fue a Villa Dolores para tratar de conseguir más pruebas que dieran sustento a su reclamo.La primera persona en acogerlo fue Margarita Woodhouse, la mujer que fue compañera sentimental de Manubens Calvet durante los últimos 40 años de su vida. Lo recibió en la casa de Villa Dolores, donde la pareja había vivido, y públicamente dijo que Manuel era el hijo que decía ser. Woodhouse, abandonada por el resto de la familia Manubens Calvet, pasaba días en los que no tenía para comer, y al final de su vida nada indicaba que había sido esposa de hecho de un millonario: no tenía dinero para comprar remedios ni para pagar la cuenta de la luz. Manuel la ayudó con esos asuntos y se ganó su simpatía.Manuel también obtuvo algo más. Un vecino de Traslasierra le acercó un documento, que dijo haber recibido del mejor amigo de Manubens Calvet, en el que el hacendado habría aceptado tener un hijo ante un juez de Paz de un pueblo cercano. También apareció un presunto testamento que lo beneficiaría. Primer documento Gracias a ese primer documento, Manuel, quien llegó desde Corrientes con el apellido Maidana, hoy es Manubens Calvet en su documento de identidad. Consiguió que el Registro Nacional de las Personas aceptara aquella documentación. Pese al juicio que le hicieron los parientes del hacendado de Villa Dolores, nadie pudo quitarle ese gusto. Hoy no solo él lleva el apellido Manubens Calvet, sino también sus cuatro hijos y unos 15 nietos. El más pequeño de ellos, de 5 años, se llama Juan Feliciano Manubens Calvet. "Como su abuelo", dice Manuel, convencido.Manuel sigue viajando a Córdoba con asiduidad, va y viene de los tribunales, visita a sus abogados, habla con los medios, reparte copias de la documentación que –afirma– demuestra que es hijo de quien dice ser. En 2008, el análisis oficial de ADN realizado en el Ceprocor de Córdoba dijo que no es la sangre Manubens Calvet la que corre por sus venas. Esto habría desalentado a muchos otros candidatos, pero no a Manuel, que sigue diciendo que es el único y verdadero hijo de Manubens Calvet, único con derecho a la herencia millonaria. Porque si se dictaminara que él es quien dice ser, nadie más cobraría un peso, todo sería suyo. En la misión de su vida, Manuel –sin el aval de la genética ni de la Justicia– se muestra como el más real y verosímil hijo de Manubens Calvet. Es un rol que asumió hace 28 años. Y enfrenta al mundo convencido de su papel.

