Les da un marco de equidad a las mujeres
Que el Estado imponga la obligatoriedad para que se cumpla la atención de los abortos no punibles es muy importante. Mónica Fuentes.
Que el Estado imponga la obligatoriedad para que se cumpla la atención de los abortos no punibles es muy importante, ya que el hecho de que el Código Penal los contemple, no implica que tenga cumplimiento efectivo en todos los casos.
Los abortos son una realidad y este protocolo les da un marco de equidad a las mujeres que, ante un caso de aborto no punible, no tendrían por qué estar mendigando una atención ya contemplada legalmente.
Es un derecho y es triste que cueste tanto que sea visto como tal.
Pero esta dificultad para que se cumplan las normas se presenta no sólo en el caso del aborto: pasa en general con todas las leyes relacionadas con la salud sexual y reproductiva -como la de ligadura tubaria y la de salud sexual y procreación responsable-, aunque estén vigentes y reglamentadas.
También creo que es necesario que haya voluntad política para aplicarlas y hacerlas cumplir.
Eso no puede depender de las posturas ideológicas y de la arbitrariedad de las personas que trabajamos en los ámbitos de la salud y de la educación.
Por eso, todas estas iniciativas que se vienen dando, a la que se suma la ley de violencia familiar que se reglamentó hace dos días, son grandes pasos a favor de los derechos de las mujeres.
Y es fundamental que el Estado sea el garante de tales derechos.
Derechos humanos. Este protocolo es una parte más de los derechos sexuales y reproductivos. El poder decidir tener o no hijos y tener relaciones sexuales gratificantes, placenteras, seguras, sin miedo al embarazo o a enfermedades sexuales, son, además, derechos humanos.
En relación al caso de la violación creo que es una lectura interesante por lo amplia. Seguramente va a ser un tema a discutir porque, reitero, todo lo que tiene que ver con la salud sexual y reproductiva siempre tiene un punto importante de polémica desde lo ideológico y religioso.

