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Las medidas de fuerza dividen al Belgrano, que aún no tuvo clases

Mientras que los docentes del Monserrat decidieron mantener “estado de asamblea permanente” sin dejar de dar clases, en el Belgrano hicieron lo contrario. En las escuelas privadas, hay pedidos de descuento por los días de paro

18 de marzo de 2017 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Las medidas de fuerza dividen al Belgrano, que aún no tuvo clases

En lo formal, la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano, una de las dos preuniversitarias de la ciudad de Córdoba junto con el Monserrat, no comenzó las clases. Ayer, según informó la Dirección del colegio, se dieron 34 horas cátedra de distintas asignaturas para algunos cursos de tercero a octavo año.

Sin embargo, la gran mayoría de los alumnos todavía no ha ingresado en las aulas en este 2017. A los paros declarados por las federaciones de los gremios universitarios, la asamblea les sumó la declaración de “estado de asamblea permanente”. Pero mientras que los docentes del Monserrat decidieron mantener ese estado sin dejar de dar clases, en el Belgrano hicieron lo contrario.

Disgustado por esta actitud, un grupo de padres y madres de los estudiantes convocó ayer a un “escuelazo” en la puerta del colegio. El objetivo fue manifestar su apoyo al reclamo de los docentes por mejores salarios, pero, a la vez, 
su descontento con la modalidad escogida que “priva a los chicos de su derecho a la educación”.

La manifestación no fue muy numerosa: apenas concurrieron 20 padres y madres (algunos con sus hijos). Y mientras exhibían su pedido ante los medios de comunicación, los chicos del centro de estudiantes se instalaron al lado y prepararon afiches con consignas que apoyaban el paro docente.

Las posiciones enfrentadas que en los últimos días se habían esbozado en el muro de Facebook de la Escuela se hicieron evidentes en la asamblea “interclaustros” que se llevó a cabo pasadas las 13, en el salón de actos.

La discusión

Participaron unas 300 personas, entre delegados, una mayoría de docentes que está a favor del paro, algunos pocos colegas de los que no lo están, integrantes del centro de estudiantes que respaldan la medida de fuerza y algunos padres que, en minoría, reclamaron que comiencen las clases.

Al principio, los padres disgustados por la falta de clases se mantuvieron en silencio mientras el “oficialismo” debatía sobre los detalles de la clase pública que se hará el lunes y de la marcha federal convocada para el martes.

El que rompió el hielo fue un alumno. Dijo que apoyaba el reclamo, pero que había que volver a las clases: “Podemos salir antes y repartir volantes para apoyar el reclamo, pero si no tenemos clases, perdemos todos”.

Un profesor le respondió que no, que “el paro es la única herramienta efectiva” que tienen. Varios colegas y alumnos del centro de estudiantes repitieron el argumento. Pero cuatro “mamás” se envalentonaron y redoblaron el pedido de que “vuelvan a dar clases mientras piden aumento”.

Se les sumaron dos profesores que también son padres de alumnos del Belgrano, pero siguieron siendo minoría. No hubo consenso ni acuerdo entre las distintas posiciones.

En resumen, en el Belgrano la división está, y el paro también.