La sensación de angustia que persiste tras el clásico
El máximo clásico cordobés del sábado pasado nos hará recordar siempre que tenemos un grave problema como sociedad. Un minuto de locura bajo la lupa de la fiscal
No quedó nada de la enorme fiesta que montó la hinchada de Belgrano en el estadio Kempes, el sábado último.
PRIMER PLANO. Un minuto de locura bajo la lupa de la fiscal
Nada. El máximo clásico cordobés en primera división después de 15 años quedará en la historia, pero no por el marco imponente de público, las enormes banderas desplegadas, el humo y los papelitos. Ni siquiera porque se jugó un partido de fútbol.
Lamentablemente, nos hará recordar siempre que tenemos un grave problema como sociedad, que estamos hechos de grietas, de iras incontrolables, de nulos frenos inhibitorios ante la posibilidad de provocar una muerte.
El sábado 15 de abril de 2017 es la nueva fecha negra de Córdoba y el país.
Después de la irreversibilidad de la muerte (el joven Emanuel Balbo murió ayer tras agonizar en el Hospital de Urgencias), le toca ahora a la Justicia determinar las responsabilidades.
La carátula que le puso a esta tragedia la fiscal Liliana Sánchez es la de homicidio agravado por estar encuadrada dentro de la Ley Nacional de Deporte.
La funcionaria a cargo de la investigación quiere identificar a todos los que agredieron a Balbo, incluidos aquellos que tiraron una patada o un puñetazo en la huida desesperada de la víctima, escaleras abajo de la tribuna Willington.
Hasta ahora hay cinco detenidos, cuatro de ellos son los que fueron identificados como protagonistas de la golpiza final contra Emanuel. Y el quinto apresado es quien está sindicado como el supuesto instigador del ataque.
Esta es nuestra apuesta informativa de la edición de hoy. El caso es nuevamente nuestro Primer plano, desplegado en las páginas 3 , 4 y 5 .
En el medio de tanta irracionalidad, simpatizantes de diferentes clubes de Córdoba, incluidos de Talleres, hicieron ayer una marcha por las calles de Alberdi para intentar cambiar esta intolerancia y reafirmar que nada justifica lo que sucedió.

