La pandemia y sus matices en Córdoba
La media Córdoba sin casos de Coronavirus no representa una realidad opuesta a la de las regiones con más contagiados. Más restricciones de ingresos a las zonas “blancas”.
Cada jornada, en la Redacción –por estos días extraña, entre los pocos presentes y los muchos interconectados desde el teletrabajo– nos preguntamos desde hace un mes qué enfoques o noticias podremos desarrollar que puedan escapar al monotema de la pandemia por el Covid-19, que inunda todo.
En Argentina, el primer caso de coronavirus se detectó el 3 de marzo pasado. Desde entonces, atravesamos 50 días en los que la realidad aparece delimitada por la pandemia. Ocurre por la preocupación sanitaria, por la inquietud por sus efectos en la vida económica y laboral, y también por el impacto ya innegable en la vida cotidiana.
La edición de hoy muestra, en sus páginas iniciales, dos caras de una misma moneda en Córdoba. No son contradictorias, sino complementarias de un complejo mosaico de realidades.
Por una parte, desarrollamos un anticipo de lo que serán las medidas para intentar que el virus no llegue a las regiones de la provincia en las que aún no avanzó. La mitad del territorio cordobés no sabe aún de contagios y se intentarán acentuar ahora los controles de circulación para blindar más a esas regiones. De lograrlo, se permitiría que el sistema de salud en su conjunto pueda atender de mejor manera la demanda de las áreas donde el control del contagio se torne más complicado.
La mitad de Córdoba sin casos muestra una cara. Tan real como la de las alertas que se encienden en otros puntos. Como el de Saldán, con su foco en el geriátrico que sigue dando malas noticias, o el detectado anoche en dos barrios del sur de la ciudad de Córdoba, que motivaron que se dictara una medida de “aislamiento sectorizado” por primera vez en la Capital para tratar de establecer el nexo epidemiológico que llevó a un niño de 3 años a registrar un diagnóstico positivo.
Mientras, la economía sigue siendo otro aspecto clave, que nadie deja de observar. Con la cuarentena a punto de ser prolongada, hay preguntas por responder sobre las medidas que se debaten para atender los impactos crecientes que va dejando la peste.
No hay forma: ustedes y nosotros seguimos en modo pandemia.

