La jugosa renta de ser un ex
Dependiendo del rubro, ser ex de algo en la vida tiene el mismo beneficio que una jugosa renta vitalicia. Juan Carlos Carranza.
Dependiendo del rubro (como ex presidiario o ex integrante de un mal equipo de fútbol, por caso), ser ex de algo en la vida tiene el mismo beneficio que una jugosa renta vitalicia.
En el caso del deporte, importa ganar, aunque sea una vez, algo para que la posteridad engalane el futuro del ex campeón mundial-nacional o provincial de la disciplina que sea y, obviamente, le permita disfrutar luego de las regalías de ese mote, que puede llegar a valer o abrir más puertas que un título de nobleza.
Y aunque después de algún gran éxito no haya ganado nada, igual será presentado con fanfarrias: "Con ustedes, el ex campeón mundial del año 1954...".
Ex alumnos, ex sacerdotes, ex presidentes, ex policías son todas variantes de lo mismo, aunque con matices y distintas implicancias.
Que una persona sea conocida como ex integrante de Gran Hermano o un lugar sea denominado la ex plaza Vélez Sársfield tienen cierta carga negativa, porque supone que su presente no es tan relevante como ese pasado al que se refieren sus nombres. Cuántas calles conservan sus viejos nombres o coexisten dos numeraciones porque lo nuevo no terminó de consolidarse.
Da ventajas ser egresado de un colegio prestigioso; provoca cierto morbo y hasta despierta algunas fantasías el hecho de haber sido cura; hay diferencias entre ser un policía retirado y un ex policía.
Ex presidente y ex mujer. Tal vez no haya ningún cargo en el mundo que facture tanto como el de los ex presidentes de Estados Unidos. Bill Clinton, Jimmy Carter, por citar algunos, salen de gira para dar conferencias. Y si sus gestiones tuvieron algún escandalete, mejor. Si Clinton viene a hablar del medio ambiente, no hay forma de que alguien se saque de la mente a Mónica Lewinsky.
Otro poderoso ex es el de la ex esposa. Como escribe Patricia Castañeda en el portal Cromos.com.co: "El poder de la ex es gigante; si hay hijos de por medio ni hablar; si fue ex amante, grave, hay residuos de testosterona guardados; si es ex de noviazgo de años, su palabra siempre va a ser más importante... Mírelo por donde lo mire, ser ex viene siendo más placentero que ser la actual".

