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La clase social a la que no pertenece Lorena

Comprar bienes o experiencias pasó a ser un factor de distinción frente al resto, muy por encima de la posesión de conocimiento o de ciertas habilidades.

13 de junio de 2015 a las 12:01 a. m.
La clase social a la que no pertenece Lorena

"Mi papá era de clase media pero no se sentía así; yo me siento de clase media, pero está claro que no lo soy", dice Lorena, maestra de primer grado. Gana 10.500 pesos de bolsillo y, si bien no paga alquiler, mantiene prácticamente sola a sus dos hijos. Los lleva a todo espectáculo cultural gratuito que encuentre y, muy de vez en cuando, comen alguna pizza afuera. Los manda a una escuela parroquial de una cuota de 600 pesos y suele darse una vuelta por un local en Urca que vende ropa usada para chicos, en buen estado y de primeras marcas. "Yo compro en ferias para todos los días, heredo de los primos y de segunda mano para salir", resume.Tiene un auto modelo 2002 a GNC y una lista larga de cosas que quiere hacer para cuando tenga más plata. Los abuelos a veces ayudan y el exesposo le gira unos tres mil pesos, aunque no con regularidad. Así y todo, no llega a la cifra "mágica" que en la Argentina 2015 se calcula para pertenecer al colectivo de la "clase media típica": 17.250 pesos mensuales. El ingreso Ese es el ingreso promedio que la consultora W calculó para un hogar típico de clase media, en función de los consumos propios de este segmento. El rango va de 11.500 a 19.500 pesos y en este renglón se ubica el 30,2 por ciento de los argentinos.No es el más numeroso: el 32 por ciento, el grupo mayoritario, gana entre 5.650 y 11.500 pesos, con un promedio de 8.500. Es, desde el punto de vista del consumo de bienes y servicios, la clase a la que pertenece Lorena, aunque ella se perciba como de típica clase media.Hacia la base de la pirámide, están quienes reúnen por debajo de 5.650 pesos, que son hoy el 14,7 por ciento de la población. En lo más alto, los hogares ABC1 son los que perciben más de 54.500 pesos, con un promedio de 107.500 mensuales. En tanto, la clase media alta es el 18 por ciento y gana entre 19.800 y 54.500 pesos.Ocho de cada 10 argentinos se define a sí mismo como clase media, aunque técnicamente sólo lo son cinco de cada 10. El de arriba se ve más abajo y los de abajo se sobrerrepresentan.En la última década, el consumo se convirtió en una política de Estado porque logró, a fuerza de subsidios directos e indirectos y otros estímulos económicos, como la emisión discrecional de moneda, que un colectivo social muy numeroso pueda volver a consumir.En tiempos de hipercapitalismo, el consumir se convirtió en la aspiración máxima de muchos hogares. Distinción Comprar bienes o experiencias pasó a ser un factor de distinción frente al resto, muy por encima de la posesión de conocimiento o de ciertas habilidades. El símbolo social es el consumo y eso la política –y los políticos– lo entiende. La foto de las clases sociales en función del consumo es idéntica a la de 2010, elaborada también por W. Hay algunas preguntas para hacerse, a ritmo de las campañas electorales: ¿quién garantiza la posibilidad de una movilidad ascendente? ¿Quién garantiza al menos estabilidad, en un país donde bajar un escalón es tanto o más probable que subirlo?Quedarse como uno está, ¿es la aspiración de máxima de un ciudadano desconfiado? ¿A qué aspiran los que quieren un cambio radical, los que quieren un cambio moderado y los que quieren que nada cambie? ¿Subir o que te prometan que no vas a caer?