Internet no sólo vive de la "chupina" de los chicos
Estoy siguiendo atentamente el caso de la "chupina" en Facebook, Juan. Germán Negro.
-Estoy siguiendo atentamente el caso de la "chupina" en Facebook, Juan. Creo que estos pibes están cada día más rebeldes.
-Feisss... ¿Qué? Por qué no hablamos en español, vecino. No entiendo qué me dice. Laburo todo el día en el taxi y, cuando me tomo un minuto para charlar con usted, me sale con cosas raras.
-Perdón, Juan. Me olvido de su fobia por los nuevos medios, sólo le comentaba que hay una página en Internet donde los chicos del secundario se convocan para faltar a clases y pasar un día sin demasiadas complicaciones.
-No conozco la historia de estos pibes, pero capaz que tengan el mismo sistema de comunicación que los diputados y senadores. ¿No vio las "chupinas" que se mandan en el Congreso?
-Ejemplo fácil, Juan. Confío en que los legisladores, cuando faltan a las sesiones, se reúnen con sus asesores para definir más y mejores leyes que nos ayuden a vivir mejor.
-!Inocente...!
-No me ataque así, Juancito. No podemos desconfiar de todo y de todos. Seguro que le pasó algo en la calle y viene con mala onda.
-Sí, claro, vecino. Lo llevo a algo más cordobés que ese "feisss..." que me comentaba. Ando quemando bronca porque acabo de fulminar el tren delantero del taxi.
-No veo la novedad, Juan. Siempre se come algún bache.
-Pero esta vez es al revés, vecino. Como un pozo, pero para arriba.
-¿Cómo para arriba, Juan?
-Sí. Me devoré dos lomos, de esos que vienen sin papas fritas ni mayonesa. Dos lomos de burro en la calle Cardeñosa, bien gigantes y sin señal visible para evitar el impacto. No tengo cómo quejarme, pero un colega me dijo que en Internet hay un lugar para dejar apuntado dónde hay calles con lomos traicioneros. ¿Será en ese feiss... que dice usted?
-No, Juan. Es un espacio para los ciudadanos que tiene lavoz.com.ar Ya me tomo el trabajo de anotar su reclamo con el tema de los lomos de burro y, a cambio, usted me paga el vermú.
-Pida, con aceitunas y dados de queso para picar. Le prometo que si por el reclamo marcan los lomos de burro, voy a aprender a navegar por Internet.

