Inesperadas visitas de los cacos
Dos hurtos de hace 100 años atrás.
19 de mayo de 2017 a las 12:01 a. m.
Chalotes varios. En la noche de ayer, a la señorita Severa Moreno, domiciliada en calle Buenos Aires 553, le han hurtado tres trajes de buena calidad y un par de botas de cabritilla.
Los nocturnos visitantes no han tenido la supina galantería de dejar la consabida tarjeta de visita.
Doña Mercedes Godoy, domiciliada en la Bajada del Pucará, la misma noche ha tenido la estomacal si que irreparable desgracia de ver disminuidas sus gallináceas en seis ejemplares: cinco gallinas y un gallo, que estima en la suma de once pesos.
Que Dios les conserve las plumas a los pobres; tal vez a estas horas estén hirviendo en una olla para resultar munición de algún billón nada mistongo si nos fijamos bien.

