Imputados niegan haber tirado una bomba de estruendo
Un hombre y su hijo se presentarán hoy de manera espontánea a la Fiscalía. Su abogado dice que no saben por qué los señalan como culpables. El niño sigue estable.
Las dos personas imputadas por lesiones culposas en la investigación de oficio que se inició por las heridas sufridas por Tomás Salatín (6), a consecuencia del estallido de un artefacto de pirotecnia que le causó una lesión craneoencefálica, negaron de manera rotunda haber manipulado una bomba de estruendo en la madrugada de la pasada Navidad. Se trata de Armando César Zamora (60) y su hijo Francisco (18), vecinos de la familia Salatín en el Pasaje Santa Catalina de barrio Los Boulevares, quienes fueron notificados ayer de la imputación por la fiscal Dolores Romero Díaz, del Distrito 4 Turno 3.El abogado de los Zamora, Juan Aráoz, confirmó a este diario que pese a que no han sido llamados a indagatoria hoy se pondrán a disposición de la Fiscalía de manera espontánea. "Niegan haber manipulado ningún elemento de esa magnitud, ninguna bomba de estruendo", dijo Aráoz. El letrado indicó que Zamora es herrero hace 18 años y padre de nueve hijos, cuatro de los cuales son menores de edad y viven con él."Estaban tirando fuegos de artificio, cañitas, triangulitos. Ninguna bomba de estruendo", insistió Aráoz, quien aseguró que a sus defendidos les extrañó la recriminación de los padres de Tomás. Y agregó: "Zamora estaba afuera, viendo los fuegos artificiales y controlando a sus propios hijos. Su hijo de 6 años estaba jugando con Tomás".El abogado aseguró que Zamora no tiene antecedentes penales, que no cuenta con dinero para comprar pirotecnia y que no arrojaría nada que pudiera perjudicar a sus propios hijos. "No saben por qué lo señalan. Es una familia de trabajo, de bien", precisó. Los vecinos no habían tenido rencillas previas al incidente de la Nochebuena.Los Zamora comparecerán hoy ante la fiscal a realizar una declaración voluntaria. Posteriormente se fijará una fecha de indagatoria que, se estima, no será en esta jornada. Se desconoce si la fecha de indagatoria será durante la feria judicial. "Vamos a ver qué surge de las pericias y de los testimonios", dijo Aráoz, quien aseguró que había otros vecinos. "El problema es que la mayoría de las personas de la cuadra son familiares entre ellos", subrayó.Por otra parte, queda por ver las responsabilidades intermedias que le pueden caber a los profesionales que atendieron al pequeño en el Hospital Pediátrico, antes de que fuera derivado al Hospital de Niños.En tanto, Tomás seguía internado anoche en estado crítico, aunque estable. Su papá, Gastón Salatín, informó que al mediodía comenzaron a retirarle los medicamentos que lo mantenían en coma farmacológico. "Estamos viviendo un momento de gran tensión y ansiedad. Cuando despierte se evaluará cómo se encuentra neurológicamente", dijo el padre.El número de heridos por pirotécnica en Nochebuena fue mayor al del año anterior. Y la venta de pirotecnia creció más de 20 por ciento en promedio en relación a 2009.

