Impugnan el dictamen de unión civil y tratarán el matrimonio gay
La presidencia del Senado aceptó la impugnación reclamada por el titular del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto.
La presidencia del Senado aceptó la impugnación presentada por el bloque del Frente para la Victoria al proyecto de ley de unión civil que impulsaba una parte de la oposición, con lo el cual el dictamen que deberá tratarse mañana en la sesión es el referido al matrimonio entre personas del mismo sexo, mientras el país se moviliza a favor y encontra del proyecto (ver Marchas en contra y a favor del matrimonio gay).
El presidente provisional, José Pampuro, adoptó esta tarde esa decisión que ahora permite solo debatir los dictámenes de respaldo y rechazo al proyecto votado por Diputados.
De este modo, si el proyecto aprobado en Diputados es rechazado no se podrá debatir el matrimonio homosexual en el transcurso de este año paralementario.
Dictámenes. La decisión de Pampuro quedará oficializada esta tarde en la reunión de Labor Parlamentaria, donde debatirán los presidentes de bloques el esquema de tratamiento de esta iniciativa, que cuenta con media sanción del Senado.
La comisión de Legislación General emitió el martes pasado tres dictamenes, uno de respaldo al proyecto que habilita el matrimonio entre personas de ambos sexos, otro de rechazo a la iniciativa sancionada en Diputados, y un tercero que autorizaba la unión civil.
Los votos. A horas de iniciarse el debate resulta difícil prever el resultado final de la sesión en la Cámara de Senadores, por la persistencia de una estrecha y persistente paridad de fuerzas.
Un recuento minucioso de los definiciones públicas de los legisladores arroja una leve ventaja de los que rechazan la iniciativa sancionada por Diputados, por un margen de apenas dos senadores (30 a 28).
La clave del trámite final la tienen 12 parlamentarios que eludieron definiciones claras, de los cuales 7 son oficialistas y 5 opositores.
Cambios. Quienes creen tener el poder de interpretar los silencios a medias de los legisladores que ocultan sus posiciones, se animan a sostener que la mayoría de los primeros terminarán por apoyar el proyecto, mientras que algunos de los que se oponen no aparecerán el miércoles de la discusión.
El conteo personalizado arroja una visión clara de la fractura de los bloques más importantes que produjo la iniciativa a favor del matrimonio gay: el oficialismo, jugado por el sí, tuvo la adhesión de 15 legisladores, pero el rechazo de 8 (más dos que se fueron a China) y la indefinición de 7.
En la UCR, 4 se unieron a apoyar el voto positivo y 13 se fueron al no, mientras la mayoría de los justicialistas federales militan en contra de la iniciativa de Diputados, aunque algunos volvieron por esta vez al viejo tronco.

