Hospital de Niños: protesta con bajo impacto
El detonante de la protesta fue el traslado de Hugo Robledo, jefe del servicio de diagnóstico por imágenes, y el del cirujano Carlos Altamirano, delegado de UTS.
Las acciones gremiales que concretaron ayer profesionales y trabajadores del Hospital de Niños por el traslado de dos médicos, no afectaron de manera sensible su funcionamiento.
Pese al paro por 24 horas con concurrencia a los lugares de trabajo y la asamblea realizada desde las 9.30 en el hall central –ambas medidas dispuestas por la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS)–, la atención fue casi normal.
La Voz recorrió a media mañana las instalaciones del hospital y constató que el turnero estuvo operativo en el horario habitual y en los consultorios externos se atendieron pacientes como todos los días. La misma situación se observó en la guardia, en el laboratorio y en el servicio de rayos X.
El vicedirector del Hospital de Niños, Adrián Fonseca, aseguró: “Nuestro principal interés es que todos los chicos sean atendidos como se merecen”, destacó Fonseca. El funcionario lamentó la protesta, a la vez que celebró la incorporación, ayer, de un nuevo ecógrafo y una nueva máquina de anestesia al servicio de cirugía.
Paula Meana, delegada de UTS, dijo que “sólo se realizó una cirugía cardiovascular y se suspendieron todas las demás; se atienden nada más que las urgencias, las emergencias y a los pacientes crónicos”.
“A mí me atendieron sin problema aunque tuve que esperar un ratito; lo traje a mi hijo por un dolor de oído, pero me dijeron que no me preocupe”, comentó Mabel, con su hijo en brazos, a la salida del consultorio.
El detonante de la protesta fue el traslado de Hugo Robledo, jefe del servicio de diagnóstico por imágenes, y el del cirujano Carlos Altamirano, delegado de UTS.

