Hay que contener y estar atentos
Es como si en algunos sectores la calidad de vida empezara a crujir. Lo notan los canillitas de “La Luciérnaga”.
No veo que la situación sea crítica o que estemos en alerta roja, aunque sí pondría la luz del semáforo en amarillo. Estamos viendo que la situación está pegando en todos, pero más en aquellos que no están acostumbrados a una economía de subsistencia. Cuando la situación es más o menos estable, se hace hincapié en la "promoción": capacitar, brindar herramientas, promover que a la gente le vaya mejor. Pero estamos empezando a escuchar más la palabra "contención".Es como si en algunos sectores la calidad de vida empezara a crujir. Hay que tener cuidado, porque esa gente que viene de familias muy vulnerables y estaba capacitándose para conseguir un trabajo ahora está necesitando implementar más medidas de subsistencia.Lo notamos en La Luciérnaga , con la situación de algunos canillitas. Han bajado las ventas. Encima tuvimos que aumentar el precio de tapa 25 por ciento desde noviembre, más allá de tener en cuenta que sólo el papel aumentó 60 por ciento. Y lo mismo les pasa a los limpiavidrios o al que vende golosinas en la calle. La economía informal está muy afectada por la disminución de la capacidad de consumo y se ha deteriorado.Las organizaciones de base están con luz amarilla, no luz roja. Hay que contener y estar atentos. Suena lógico que los que más trabajan en la asistencia directa, como los comedores o merenderos, estén planteando reforzarse.
* Director de La Luciérnaga

